Ruanda quiere que Londres le pague 50 millones de libras por su fallido plan migratorio
Kigali, 4 mar (EFE).- Ruanda quiere que el Reino Unido le pague 50 millones de libras (unos 60,4 millones de euros) en el marco del fallido plan que preveía el envío al país africano de los migrantes llegados de manera irregular al territorio británico, descartado por el Gobierno laborista de Londres el año pasado.
«El Reino Unido había pedido a Ruanda que renunciara discretamente al pago por la confianza y la buena fe existentes entre nuestras dos naciones», dijo a última hora del lunes a través de la red social X la portavoz del Gobierno ruandés, Yolande Makolo, según recogen este martes medios locales.
«Sin embargo, el Reino Unido ha violado esta confianza a través de medidas punitivas injustificadas para obligar a Ruanda a poner en riesgo nuestra seguridad nacional», añadió Makolo.
El Gobierno británico anunció el pasado martes que suspende temporalmente la ayuda directa a Ruanda, con excepción de la destinada a las personas más vulnerables, y que impondrá otras sanciones por el apoyo de ese país a los rebeldes del Movimiento 23 de Marzo (M23) en el conflicto en el este de la vecina República Demcorática del Congo (RDC).
Ruanda afronta presiones internacionales por denuncias de que respalda al M23, grupo que desde principios de año ha capturado importantes áreas del este congoleño, incluidas las ciudades de Goma y Bukavu.
«Por lo tanto, estamos haciendo seguimiento de estos fondos, a los que el Reino Unido está legalmente obligado», concluyó Makolo, al compartir en X la noticia donde un medio británico confirma la cantidad citada.
Tras su victoria en las elecciones generales del pasado julio en Reino Unido, el primer ministro británico, Keir Starmer, prometió poner en práctica «una política diferente» a la de su antecesor, Rishi Sunak.
Así, en una de sus primeras medidas, Starmer aseguró que el llamado ‘plan Ruanda’ estaba «muerto y enterrado».
El controvertido plan migratorio tuvo un elevado coste para Londres, ya que el Ejecutivo británico abonó al país africano una partida inicial de 240 millones de libras (unos 290 millones de euros) por acoger a los deportados.
Aunque el plan fue finalmente anulado, Ruanda se negó a devolver la cantidad al argumentar que fue el Reino Unido quien puso fin al acuerdo y que esos fondos ya habían sido empleados para preparar la acogida de migrantes.
Londres se había comprometido, asimismo, a pagar 370 millones de libras (447 millones de euros) más en diferentes envíos durante los próximos cinco años, así como un complemento de 120 millones (145 millones de euros) una vez hubieran llegado 300 migrantes.
Los 50 millones de libras reclamados se corresponderían con uno de esos envíos de fondos.
Las Naciones Unidas y varias organizaciones de derechos humanos como Amnistía Internacional (AI) habían criticado el proyecto al denunciar que «socavaba» el Estado de derecho y violaba los derechos de las personas refugiadas. EFE
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