Taiwán emprende una nueva ola de registros en caso de contrabando de chips de IA a China
Taipéi, 28 jul (EFE).- La Justicia taiwanesa emprendió su tercera ola de registros en el marco de la investigación por el presunto envío ilegal a China de servidores avanzados de inteligencia artificial (IA) sujetos a medidas de control de exportación, un operativo que, según Bloomberg, se saldó con la detención de un empleado local de Nvidia.
En un comunicado, la Fiscalía del Distrito de Keelung (norte) señaló este martes que el pasado 24 de julio ordenó registros en el domicilio de un sospechoso, de apellido Chang, y en la empresa para la que trabaja, sin identificar en ningún momento de qué compañía se trata.
Según el órgano judicial, Chang es sospechoso, entre otros, de un delito de falsedad en documentos elaborados en el ejercicio de su actividad profesional.
Tras interrogarlo, la Fiscalía consideró que los indicios de criminalidad eran «graves» y que existía riesgo de fuga, destrucción de pruebas y confabulación con cómplices y testigos, por lo que solicitó al tribunal de distrito la prisión preventiva del sospechoso, con prohibición de comunicación y visitas, medida que fue concedida.
La agencia Bloomberg, por su parte, informó este mismo martes, citando fuentes anónimas, de que la Fiscalía había ordenado la detención de un empleado local de Nvidia en el marco de esos registros.
Según este medio, se trataría del primer caso conocido de acciones legales emprendidas por las autoridades taiwanesas contra un profesional de Nvidia.
Esta medida se produce semanas después de la detención de dos empleados locales de la firma estadounidense Super Micro y de un directivo de Albatron, distribuidora de la compañía norteamericana en la isla, como parte de la segunda ola de registros ordenada por la misma fiscalía.
En un comunicado del pasado 21 de mayo, los investigadores señalaron que los tres primeros sospechosos -de apellidos You, Wang y Chen- eran «plenamente conscientes» de que los servidores en cuestión estaban sujetos a «estrictos controles» de exportación y tenían «completamente prohibida» su venta a China, Hong Kong y Macao.
La Fiscalía abrió esta investigación dos meses después de que la Justicia de EE.UU. imputara a tres personas, entre ellas el cofundador de Super Micro, Yih-Shyan ‘Wally’ Liaw, por presuntamente violar las leyes de control de exportaciones.
Según la acusación estadounidense, los tres implicados conspiraron para enviar miles de millones de dólares en servidores con tecnología sensible -que incluían tarjetas gráficas (GPU)- a clientes en China sin las licencias necesarias.
Además, según fuentes familiarizadas con el asunto citadas por Bloomberg, las autoridades taiwanesas incautaron alrededor de cincuenta servidores antes de que abandonaran la isla.
Con todo, un envío anterior sí habría logrado salir de Taiwán, pasando por Japón antes de llegar a Hong Kong, un punto de tránsito habitual para el hardware que después se reenvía a China continental. EFE
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