Taiwán estudia medidas para impedir importación de vehículos chinos desde terceros países
Taipéi, 6 ago (EFE).- El Gobierno taiwanés estudia la implementación de nuevas regulaciones para impedir la importación de vehículos chinos desde terceros países, después de que trascendieran los planes del gigante de eléctricos BYD de ingresar al mercado isleño a través de Tailandia.
En declaraciones recogidas por la agencia CNA, el Ministerio de Asuntos Económicos (MOEA) de Taiwán señaló que las medidas propuestas, que se esperan para finales de año, abordarán las «preocupaciones sobre seguridad nacional, la seguridad de los vehículos, la seguridad de la información y la protección de la industria automotriz» local.
La legislación taiwanesa ya prohíbe la importación directa de vehículos completamente ensamblados desde China, mientras que los vehículos ensamblados localmente con componentes chinos deben cumplir estrictos protocolos de localización para su venta y matriculación.
La declaración del MOEA llega tras una publicación del diario taiwanés Mirror Media, que reveló que BYD planea asociarse con Taikoo Motors Group para importar, a través de su concesionaria en Taipéi, vehículos ensamblados en Tailandia.
Según fuentes industriales citadas por este medio, ya se han enviado dos modelos híbridos del ‘Sealion’ a Taiwán para su certificación de seguridad.
El posible bloqueo a la importación indirecta de vehículos chinos se suma a la larga lista de fricciones entre China y Taiwán, una isla gobernada de forma autónoma desde 1949 y considerada por las autoridades de Pekín como una «provincia rebelde».
El Gobierno taiwanés anunció a fines de junio la imposición de aranceles temporales sobre la cerveza y el acero laminado en caliente procedentes de China, cuyos gravámenes ascienden hasta un máximo del 64,14 y 20,15 %, respectivamente.
Ese mismo mes, Taipéi incluyó a la tecnológica china Huawei y al principal fabricante de chips del gigante asiático, SMIC, en una lista negra de empresas extranjeras con las que no se pueden cerrar ventas sin permiso explícito del Ejecutivo isleño. EFE
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