Tusk remodelará su gabinete el miércoles tras la derrota en las elecciones presidenciales
Berlín, 22 jul (EFE).- El primer ministro polaco, el centrista Donald Tusk, prevé anunciar mañana miércoles una remodelación de su gabinete, anticipada desde que la derrota de su candidato, Rafal Trzaskowski, en las elecciones presidenciales de junio, avivase las tensiones en el seno de la coalición liberal que gobierna el país desde 2023.
La reorganización supondrá «un nuevo comienzo», declaró este martes a la cadena TVP el portavoz del Gobierno, Adam Szlapka, que apuntó que el nuevo Consejo de Ministros se reunirá por primera vez el próximo viernes.
El portavoz subrayó que ya desde antes de las elecciones presidenciales estaba claro que tras ellas se iba a producir una «auditoría» o una «actualización de prioridades» en el trabajo de la coalición, que junto con la Plataforma Ciudadana (KO) de Tusk incluye al Partido Popular Polaco (PSL) a la plataforma Polonia 2050 y a Nueva Izquierda.
Según Szlapka, el objetivo más importante de la remodelación es reforzar la economía y el control de los asuntos relacionados con la energía, en línea con la información adelantada el lunes por el vice primer ministro Krzysztof Gawkowski de que se crearán dos nuevas carteras, Economía y Energía, fusionando otras ya existentes.
Se espera, según la agencia estatal PAP, que a cargo de la primera quede el actual titular de Finanzas, Andrzej Domanski, mientras que este martes quedó confirmado de manera oficial que el jefe de la diplomacia polaca, Radoslaw Sikorski, será propuesto por Tusk como vice primer ministro.
Según PAP se reducirá además el número de ministros, de 26 en la actualidad, eliminando a los siete ministros sin cartera y volviendo más eficiente y efectiva la labor del Consejo de Ministros.
Varias atribuciones, como la gestión de las empresas que pertenecen al Patrimonio Estatal y la cartera de Asuntos Europeos, pasarían a estar además bajo el control directo del primer ministro.
Con 27 integrantes en total contando a Tusk, y más de cien miembros si se suman los viceministros, el vigésimo primer gabinete de la Tercera República Polaca constituye el más numeroso hasta la fecha desde 1989.
Tensiones en la coalición
La victoria del conservador, Karol Nawrocki, apoyado por el ultranacionalista Ley y Justicia (PiS) por un estrecho margen en las elecciones presidenciales de junio exacerbó las tensiones ya existentes en el seno de la coalición liderada por Tusk.
La alianza no solo engloba a un gran número de partidos -únicamente la plataforma de centro-derecha Polonia 2050 engloba a otras 11 fuerzas-, sino que estos defienden en ocasiones posiciones antagónicas en temas polémicos como por ejemplo la liberalización del aborto.
Szymon Holownia, el líder de Polonia 2050 y presidente del Sejm o Cámara Baja fue uno de los integrantes de la coalición que reclamaron de forma más tajante un «nuevo comienzo» y que se escuche más a los socios menores, por lo que incluso se llegó a rumorear sobre una posible ruptura de la alianza y sobre la formación de un Gobierno de derechas encabezado por el PiS.
También el PSL planteó de manera interna a sus miembros en junio la posibilidad de formar una alianza alternativa con el PiS.
Pese a que ese mes Tusk acabó ganando la moción de confianza que planteó en el Sejm por 243 votos a favor y 210 en contra, las encuestas apuntan a que, en el ecuador de su legislatura, suspende entre los ciudadanos.
Así, según el sondeo más reciente elaborado este mes por CBOS, solo el 32 % de los polacos declara apoyarle, mientras que un 48 % le rechaza (un punto más que el mes anterior).
A la espera de cómo reciban sus socios la remodelación, a partir del próximo 6 de agosto, la fecha en la que está previsto que Nawrocki jure el cargo, el Ejecutivo centrista se enfrentará al desafió de contar con un rival en el cargo de jefe del Estado del que se cree que continuará o incluso intensificará la política de vetos de su antecesor Andrzej Duda. EFE
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