Una treintena de muertos registrados en una ciudad de la RDC tomada por la milicia M23
Kinsasa, 19 feb (EFE).- Una treintena de muertos han sido registrados en la ciudad de Bukavu, en el este de la República Democrática del Congo (RDC), desde que la urbe fue tomada el pasado fin de semana por el poderoso grupo rebelde Movimiento 23 de Marzo (M23), según las cifras confirmadas a EFE este miércoles por las autoridades locales y la información difundida por la Cruz Roja.
«Cuando los rebeldes entraron en la ciudad, varios jóvenes, sobre todo hijos de soldados, cogieron armas y siguen teniéndolas en este momento, lo que provoca atracos y asesinatos contra civiles», declaró a EFE Jean-Pierre Mizinzi, alcalde de Kadutu, una de las comunas de Bukavu, capital de la provincia de Kivu del Sur.
Según Mizinzi, tres personas murieron en la fuga masiva que tuvo lugar el pasado sábado tras un incendio en la prisión central de Bukavu, situada en la comuna de Ibanda, cuando unos 2.500 presos se escaparon.
Asimismo, las autoridades de Kadutu registraron otros tres muertos durante los saqueos de los últimos días.
El político no precisó si estos seis muertos están incluidos o deben sumarse a los 26 cuerpos recogidos en las calles de Bukavu por la Cruz Roja tras la toma rebelde de la urbe, según detalló la organización en un comunicado remitido a EFE este miércoles.
Según la ONG, los heridos atendidos en el Hospital Provincial General de Referencia de Bukavu se sitúan en 176, si bien esta cifra incluye 39 de esa urbe y otros venidos de localidades cercanas y también de la ciudad de Goma, capital de la provincia vecina de Kivu del Norte tomada también por los rebeldes el pasado 27 de enero.
«Ha habido muchos actos de saqueo por parte de jóvenes, primero en la prisión central (…) donde se produjo una fuga masiva que causó la pérdida de vidas, pero también por balas perdidas que no paran de disparar estos jóvenes que tienen armas, a altas horas del a noche», añadió la Cruz Roja.
La ofensiva del M23 -grupo formado principalmente por tutsis que sufrieron el genocidio ruandés de 1994- ha incrementado la tensión de la RDC con la vecina Ruanda, ya que el Gobierno congoleño acusa a Kigali de apoyar al M23, un extremo que han confirmado las Naciones Unidas.
Por su parte, Ruanda y el M23 acusan al Ejército congoleño de cooperar con las Fuerzas Democráticas para la Liberación de Ruanda (FDLR), grupo fundado en 2000 por cabecillas del genocidio y otros ruandeses exiliados para recuperar el poder político en su país, una colaboración también corroborada por la ONU.
La actividad armada del M23 se reanudó en noviembre de 2021 con ataques relámpago contra el Ejército congoleño en Kivu del Norte y desde entonces el grupo ha ido avanzando por varios frentes hasta tomar las populosas capitales de las dos provincias citadas, lo que ha elevado los temores de una posible guerra regional.
Desde 1998, el este de la RDC está sumido en un conflicto alimentado por milicias rebeldes y el Ejército, a pesar de la presencia de la misión de paz de la ONU (Monusco). EFE
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