Warsh muestra su preocupación por la inflación y aboga por una Fed más discreta
Washington, 28 ago (EFE).- El presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, mostró este viernes su preocupación por la marcha de la inflación en Estados Unidos y abogó por un banco central más discreto para evitar reacciones en los mercados basadas en sutiles cambios del lenguaje de sus comunicados.
«Aunque los datos de la inflación del PCE y el IPC del verano son mejores de lo esperado no nos aclaran que las tendencias de fondos han mejorado de manera significativa», aseguró Warsh en su primer discurso en Jackson Hole como jefe de la política monetaria estadounidense.
«No debemos permitir un régimen en el que los participantes en los mercados están mirando principalmente a la Fed para su próxima operación de mercado», aseguró Warsh, que recordó que el discurso llega en su día número cien en el cargo, tras reemplazar a Jerome Powell.
Warsh reiteró que en su mandato eliminará las guías de evolución futura de los tipos de interés (forward guidance en inglés) y aseguró que esa medida genera problemas en los mercados que acaban afectando a la población.
«Estamos comprometido con una disciplina, no con una decisión», aseguró Warsh, quien aseguró que quiere una Fed «más callada».
Warsh dijo que está «impresionado con la buena marcha de la economía», con un mercado laboral «robusto» y las inversiones de capital en crecimiento y un crecimiento estable.
«En el lado del mandato de los precios los números son más preocupantes», reconoció Warsh, quien recordó que las cifras de inflación siguen estando lejos del objetivo del 2 %.
«Debemos tener claro de que la inflación está moviéndose a nuestro objetivo de manera clara y a una velocidad suficiente. Si no es así, tendremos trabajo que hacer, por ese es nuestro mandato y nuestra responsabilidad», añadió.
Warsh ha dejado claro desde su llegada a la Fed que no va a dudar a la hora de actuar para contener la inflación, que aunque se ha moderado se mantiene en el entorno del 3 % y no del 2 %, mientras que el presidente estadounidense, Donald Trump, sigue presionando para que el precio del dinero baje.
No obstante, la coyuntura actual, con los precios de materias primas e hidrocarburos al alza y el efecto de la guerra comercial hace que esa tendencia sea vista ahora como una imposibilidad.
El foro de Jackson Hole, en un paraje idílico en las montañas de Wyoming, sirve para congregar a los principales gobernadores de bancos centrales de las grandes economías, pero este año no viajaron ni Christine Lagarde, la jefa del Banco Central Europeo, ni Kazuo Ueda, del Banco de Japón.
A mediados de septiembre, la Fed retomará las reuniones del Comité del Mercado Abierto, en la que se decide sobre los tipos de interés, en un momento crítico para la marcha de la economía estadounidense y en la recta final de las elecciones de mitad de mandato en las que Trump se juega el control del Congreso. EFE
jmr/jgb