Xi pide rechazar la «injerencia exterior» sobre Taiwán en vísperas del Día Nacional chino
Pekín, 30 sep (EFE).- El presidente chino, Xi Jinping, pidió este miércoles oponerse a las «fuerzas separatistas» y a la «injerencia de fuerzas externas» en Taiwán durante la recepción oficial celebrada en Pekín en vísperas del Día Nacional, que conmemora este jueves el 77.º aniversario de la fundación de la República Popular China.
«Debemos profundizar los intercambios y la cooperación a través del Estrecho, oponernos a las fuerzas separatistas y a la injerencia de fuerzas externas, promover el desarrollo pacífico de las relaciones entre ambos lados y avanzar en la causa de la ‘reunificación’ de la patria», afirmó Xi durante su discurso en referencia a la isla, cuya soberanía Pekín reclama.
El mandatario se pronunció ante representantes políticos y militares, así como numerosos diplomáticos y miembros de organizaciones internacionales, reunidos en el Gran Palacio del Pueblo, situado en la plaza de Tiananmen.
La sala del banquete, con decenas de mesas, estaba presidida por un estrado con banderas rojas y el escudo de la República Popular, flanqueado por las fechas «1949» y «2026».
Xi reiteró asimismo la aplicación del principio de ‘un país, dos sistemas’ para Hong Kong y Macao y pidió apoyar a ambos territorios para que se «Integren y contribuyan al desarrollo nacional».
En el plano económico, el dirigente aseguró que China ha logrado «avanzar bajo presión» pese a «riesgos y desafíos».
Xi instó a mantener el principio de buscar el progreso «preservando la estabilidad» Y mejorar las condiciones de vida de la población.
También pidió completar los objetivos previstos para el conjunto del año y lograr un «buen comienzo» del XV plan quinquenal, que marcará la política económica y social del país entre 2026 y 2030.
En política exterior, Xi defendió una diplomacia de paz «independiente» y reiteró el compromiso de China con la construcción de una «comunidad de futuro compartido para la humanidad», con el objetivo, dijo, de aportar «más certidumbre» a un mundo «de turbulencias y cambios».
El presidente expresó su confianza en las perspectivas de la modernización china y del «rejuvenecimiento de la nación».
Antes de la recepción, la plaza de Tiananmen aparecía engalanada con banderas rojas, un gran arreglo floral y un retrato de Sun Yat-sen, considerado precursor de la revolución que puso fin al sistema imperial chino a comienzos del siglo XX.
El Día Nacional chino dará el pistoletazo de salida este jueves a un período festivo de una semana en el gigante asiático. EFE
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