La democracia suiza, en el punto de mira de la propaganda rusa
Las autoridades suizas han detectado operaciones «encubiertas», mientras actores rusos intervenían abiertamente en la campaña sobre la iniciativa de neutralidad. Expertos internacionales explican qué busca Moscú con estas acciones.
Rusia tenía intereses directos en la votación sobre la iniciativa de neutralidad. Si se hubiera aprobado, Suiza ya no habría podido adoptar sanciones de la UE, lo que habría dejado sin efecto también las medidas contra Rusia que el país acogió desde la primavera de 2022.
Las autoridades afirman que actores rusos no solo intervinieron abiertamente en la campaña, sino también de forma encubierta. La Secretaría de Estado de Política de Seguridad (SEPOS) ha confirmado a Swissinfo que se produjeron «operaciones coordinadas y encubiertas de desinformación». No obstante, el organismo encargado de abordar las actividades de influencia ha subrayado que no considera que «actores extranjeros» hayan tenido un efecto decisivo.
¿De dónde salen los contenidos de RT?
Entre las intervenciones públicas figuran los numerosos artículos sobre la iniciativa de neutralidad publicados por el medio estatal ruso RT DE. «El esfuerzo propagandístico no busca publicar un único artículo brillante y quirúrgicamente dirigido. Se trata de un artículo y otros mil», explica el historiador británico Ian Garner.
Garner sospecha que los contenidos de RT sobre Suiza se producen «en algún lugar de Rusia siguiendo instrucciones del Kremlin». A diferencia de lo que ocurría antes del inicio de la guerra de agresión rusa en 2022, actualmente ya no hay jóvenes periodistas de Europa occidental que quieran trabajar para RT. Según Garner, ese desconocimiento de la cultura local hace que la propaganda rusa sea menos eficaz.
Durante la campaña sobre la iniciativa de neutralidad, por ejemplo, RT publicó un artículo en dialecto suizo plagado de errores lingüísticos y con un tono artificial. Desde hace tiempo también se observa que la plataforma utiliza palabras y grafías que no existen en el alemán estándar suizo.
Cómo RT generó confusión en primavera
Aun así, RT logró en primavera una importante maniobra mediática en Suiza. Todo comenzó con un artículo de opinión a favor de la iniciativa sobre la SSR publicado por RT. El medio estatal ruso se pronunció a favor de reducir a la mitad la radiotelevisión pública suiza. La historia era demasiado llamativa como para ignorarla y numerosos medios se hicieron eco de ella.
La información tuvo que ser actualizada cuando, poco después de las primeras publicaciones en medios suizos, RT publicó otro artículo sobre la misma iniciativa, pero defendiendo la posición contraria y firmado por la misma persona. La maniobra generó confusiónEnlace externo en los medios suizos.
Para Ruslan Trad, experto del Digital Forensic Lab del Atlantic Council, un centro de estudios estadounidense, lo ocurrido presenta «señales clásicas de una operación de influencia». «No fue casual», afirma.
Según Trad, RT buscaba situarse en el centro de un debate suizo de actualidad y cargado de emoción. También quería presentarse como un actor más del debate político interno y comprobar qué mensaje tenía más influencia en los medios suizos. Durante un breve periodo, consiguió así marcar el tono del debate.
El ministro suizo de Defensa ya advirtió a principios de 2026 de la intervención rusa en el «espacio informativo». Más información aquí:
Mostrar más
La seguridad de Suiza y el papel de los medios de comunicación
En el caso de la iniciativa de neutralidad, la intervención rusa fue mucho más directa. En Suiza, las declaraciones de Maria Zajárova, portavoz del Ministerio de Exteriores ruso, fueron las que más repercusión tuvieron.
Las declaraciones de Maria Zajárova
«Las recomendaciones de voto directas desde el extranjero suelen ser contraproducentes», afirma el politólogo suizo especializado en Europa del Este Ulrich Schmid. En su opinión, la intervención rusa perjudicó el apoyo a la iniciativa de neutralidad entre la población suiza.
«Rusia era consciente de ello», señala Schmid. Según el politólogo, Zajárova quería abrir un debate sobre «supuestas y reales transgresiones de la neutralidad suiza», como el oro nazi o el rechazo de personas judías refugiadas. Un debate que, a su juicio, podría haber dado a quienes apoyaban la iniciativa argumentos que «precisamente no procedieran de la tóxica Rusia».
En su declaración, Zajárova repitió una acusación habitual de Rusia en los últimos años: que Suiza ya no es neutral. También afirmó que, durante la Segunda Guerra Mundial, el sistema financiero suizo fue «parte del sistema circulatorio de la maquinaria bélica alemana». Según la portavoz rusa, en Berna «parece que olvidaron el sentido de la neutralidad (…) cuando llegaron los vagones cargados de oro del Reichsbank».
El experto en propaganda Ian Garner subraya el papel central que tiene la Segunda Guerra Mundial en la propaganda rusa. «Es una de las esencias de la Rusia de Putin: Rusia es la nación antifascista por excelencia porque, supuestamente, ganó sola la Segunda Guerra Mundial y nadie le ayudó. Por eso el Kremlin señala con el dedo a los demás: tú eres un Estado nazi, tienes que ser culpable».
Por eso, según Garner, Rusia puede afirmar en un mismo artículo que Suiza fue históricamente neutral y, al mismo tiempo, que fue históricamente un país nazi. «No se trata de la verdad. Se trata de generar caos y desestabilización», explica.
Hace dos años, Rumanía anuló unas elecciones. A día de hoy, muchas cuestiones siguen sin respuesta. Lea aquí nuestro artículo sobre el tema:
Mostrar más
Conclusiones de las elecciones en Rumanía: ¿qué hacer contra la injerencia política en TikTok?
La resiliencia de la población suiza
El Gobierno suizo considera que «las instituciones y la población tienen, en principio, capacidad para hacer frente a estas situaciones», señala la SEPOS. Ya al comienzo de la campaña, el ministro de Exteriores, Ignazio Cassis, afirmó que la población tenía suficiente capacidad para poner en contexto las declaraciones rusas.
El politólogo Schmid considera acertado este enfoque. En su opinión, la «esfera pública» suiza está bien desarrollada y tiene capacidad para hacer frente a los intentos de influencia: «En la democracia suiza, por lo general, se consigue contextualizar los intentos de influencia y la información falsa».
Schmid considera que la situación es diferente en Alemania, donde percibe una «formación extrema de burbujas informativas». «Por eso también es acertado que allí se hayan regulado los canales de propaganda rusos», afirma.
Los medios estatales rusos están sancionados por la UE y también está prohibida la redistribuciónEnlace externo de sus contenidos. En Suiza no ocurre lo mismo, algo que Schmid considera adecuado «en la situación actual». Las empresas suizas de televisión por cable han decidido voluntariamente dejar de distribuir estos canales.
Ruslan Trad también valora algunos aspectos del enfoque suizo frente a la propaganda rusa. La «restricción parcial promovida por el mercado» evita la «apariencia de censura estatal» y, al mismo tiempo, permite limitar las vías de difusión más sencillas.
En el ámbito digital, RT sigue siendo accesible en Suiza. En uno de sus artículos, el medio estatal ruso dio por perdida la iniciativa de neutralidad más de diez días antes de la votación. Según el texto propagandístico, quienes promovían la iniciativa habían apostado demasiado poco por los canales digitales y habían recurrido en cambio a «modelos antiguos».
Cómo puede influir la propaganda anónima a largo plazo
«El objetivo del Kremlin no es necesariamente ganar unas elecciones o esta votación en Suiza», afirmaba Garner antes de conocerse el resultado de la iniciativa de neutralidad. «Claro que, si gana, Putin se irá satisfecho a la cama ese día, pero saben lo improbable que es».
Según Garner, para el Kremlin ya supone «una especie de victoria» conseguir que sus argumentos encuentren espacio en el debate público. «Porque el ámbito digital es aquel en el que el Kremlin puede influir directamente en las democracias occidentales. Y ahí existe una tendencia hacia la polarización: yo contra ti», explica.
Por eso, las acciones durante las campañas electorales tampoco están necesariamente orientadas al día de la votación. Su objetivo es tener un efecto duradero. A Garner le preocupan más que las declaraciones transparentes las actividades anónimas en las redes sociales, es decir, las operaciones coordinadas y encubiertas de desinformación que las autoridades suizas detectaron durante la campaña sobre la iniciativa de neutralidad.
El ejemplo del Brexit
Para Garner, el Brexit es un ejemplo de cómo pueden influir este tipo de campañas. «La intervención de Rusia no provocó necesariamente que una mayoría de la población británica votara a favor de abandonar la UE. Rusia no inventó los debates sobre el dinero, la soberanía o la identidad europea y británica», explica.
Sin embargo, sí detectó que se trataba de cuestiones sociales delicadas en la democracia británica. «Todo lo que Rusia tuvo que hacer fue echar un poco más de gasolina al fuego», afirma Garner. «Y diez años después todavía seguimos discutiendo sobre el Brexit».
Lea también nuestro artículo sobre los diez años de la votación del Brexit:
Mostrar más
Diez años después del Brexit, Suiza sigue siendo un modelo recurrente
Los contenidos propagandísticos buscan provocar una reacción emocional, que también puede producirse cuando sabemos que estamos ante una mentira o un intento de manipulación. «El Kremlin ha hecho su trabajo si sentimos constantemente tensiones sociales y odiamos al otro bando, al adversario político», afirma Garner.
Días antes de la votación, el Parlamento suizo encargó al Gobierno que estableciera las bases para «un análisis eficaz» de las posibles interferencias extranjeras.
Artículo editado por David Eugster y adaptado al español por Carla Wolff.
En cumplimiento de los estándares JTI
Mostrar más: SWI swissinfo.ch, certificado por la JTI
Puede encontrar todos nuestros debates aquí y participar en las discusiones.
Si quiere iniciar una conversación sobre un tema planteado en este artículo o quiere informar de errores factuales, envíenos un correo electrónico a spanish@swissinfo.ch.