«Nos cayeron trozos de techo en la cabeza», dice español afectado por sismo en Indonesia
Yakarta, 15 ago (EFE).- «Empezó a temblar todo, las paredes se resquebrajaron y nos cayeron trozos de techo en la cabeza», dice a EFE el español Santiago Tinoco desde la isla indonesia de Flores, impactada este sábado por un sismo de magnitud 7,7 que deja de momento 38 fallecidos.
«Tuvimos mucho miedo a que se nos viniera el edificio encima», cuenta a EFE Tinoco, quien reside en la localidad de Labuan Bajo, puerta de entrada del Parque Nacional de Komodo, donde trabaja, al oeste de la isla.
Buzo de profesión, el sevillano cuenta que él y su pareja viven en un edificio «relativamente alto para el pueblo», de tres plantas, y que, mientras bajaban por las escaleras, se caían «piedras, rocas, trozos del techo: la escalera se estaba rompiendo y sentíamos que se iba a desmoronar», añade.
El temblor, que tuvo lugar alrededor de las 6:00 de la mañana hora local (22:00 GMT del viernes), con el epicentro unos 162 kilómetros al noreste de Labuan Bajo y a una profundidad de 10 kilómetros, según informó el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), duró «unos 15-20 segundos», apunta el español, quien lo describe como «muy, muy fuerte».
«La verdad es que ha cundido el pánico en el pueblo durante una hora, porque después esto ha venido acompañado de un aviso de tsunami y, claro, nosotros teníamos el barco en el puerto, todos los clientes esperando para ir a bucear y ha reinado el descontrol. Nadie nos decía absolutamente nada», añade Tinoco.
Las autoridades activaron la alerta de tsunami tras el sismo, si bien se desactivó horas después, con olas registradas de una altura máxima cercana a un metro y alrededor de 2.000 personas evacuadas de los puntos cercanos a la costa, según los comunicados oficiales.
«Después nos hemos ido a una zona elevada, alejada de la zona del puerto», dice Tinoco, cuya casa «ha quedado destrozada o parcialmente destrozada», asegura.
Las cifras, por el momento, son inciertas y los equipos de ayuda están tratando de llegar aún a las zonas afectadas. Las agencias de rescate, por su parte, señalaron que el temblor se sintió con fuerza en diferentes puntos de la isla.
Emilianus Dedyson, sacerdote en Maumere, ciudad más cercana al epicentro, describió a EFE cómo cientos de personas «salieron de sus casas con sus pertenencias en busca de refugio para protegerse».
El religioso recordó el «trauma» que todavía persiste entre los vecinos, entre ellos él, que vivieron el terremoto y posterior tsunami de Flores de 1992, un seísmo de igual magnitud, 7,7 pero diferentes características que generó un inusual tsunami, con un saldo de unos 2.500 fallecidos.
Indonesia se encuentra en el llamado ‘Anillo de Fuego del Pacífico’, una zona de intensa actividad sísmica y volcánica debido a la convergencia de varias placas tectónicas.
El archipiélago, formado por más de 17.000 islas, registra con frecuencia terremotos de gran magnitud. EFE
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