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Agoniza uno de los mayores símbolos del socialismo en Cuba

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Sesenta años después, la libreta con la que se abastecieron millones de cubanos a precios subsidiados está a punto de desaparecer. Los mercados de barrio sustituyen de a poco las bodegas donde antes circulaba esta cartilla, símbolo de la igualdad que quiso imponer la Revolución.

«Es un cambio total de lo que siempre vivimos», dice a la AFP Paula Sonia Santiago, de 64 años, frente a un «mercado de barrio» en La Habana.

Estos pequeños comercios despuntan en medio de la reforma económica que lleva a cabo el gobierno comunista bajo la presión del gobierno de Donald Trump.

Sometida al embargo estadounidense, agravado con el bloqueo petrolero, Cuba se adentra a una economía de mercado después de décadas de modelo estatista. 

Sin un aviso oficial, los cubanos asisten al fin de la red de bodegas donde con apenas una libreta se abastecían de alimentos básicos por los que pagaban una décima parte de su valor en el mercado.

«El cubano se siente mal, porque no estamos acostumbrados» a vivir sin ese sistema, se lamenta Santiago.

Para esta mujer, como para muchos cubanos, este cambio representa sobre todo la pérdida de un acceso seguro y asequible a productos básicos en una isla donde el 66% de sus 9,4 millones de habitantes vive en situación de pobreza, según un estudio privado publicado recientemente.

El sistema de las bodegas y de la libreta fue implantado por Fidel Castro (1926-2016) en 1963, ante la escasez de alimentos que el gobierno comunista atribuyó al embargo que Washington acababa de imponer a la isla.

En la llamada época de las vacas gordas, un cubano, independientemente de sus ingresos, podía comer todo un mes con la canasta subsidiada que garantizaba la libreta.

La libreta representó una carga de 1.000 millones de dolares anuales para el Estado cubano, según datos oficiales.

Y en los peores tiempos, logró garantizar «un mínimo» de alimentos, «sobre todo a los que tenemos poquito», recuerda América Guillén, de 82 años. Ahora «los más pobres estamos pasando mucho trabajo», precisa la anciana, que recibe la pensión mínima de 3.000 pesos (cuatro dólares).

– «No recibimos nada» –

El sistema de subvenciones comenzó a erosionarse con la crisis que vivió Cuba en los años 1990 tras la caída del bloque soviético, entonces principal aliado y sostén económico de la isla.

Ese proceso se acentuó en 2008, cuando el entonces presidente Raúl Castro (2006-2018), puso en marcha una política para eliminar «subsidios y gratuidades indebidas».

Algunos productos fueron saliendo gradualmente de la libreta.

Sin embargo, ha sido durante la presidencia de Miguel Díaz-Canel —en el poder desde 2018— que la canasta subvencionada se ha reducido a la mínima expresión, a raíz del endurecimiento de las sanciones estadounidenses contra la isla.

«La libreta también está extinguida porque no recibimos nada», comenta Guillén.

Durante los últimos meses, las bodegas solo han tenido en venta algunas libras de arroz y de azúcar.

Esta situación ha obligado a los cubanos a comprar buena parte de sus alimentos a precios mucho más elevados, en los supermercados estatales que operan en dólares o en las pequeñas tiendas privadas que el gobierno autorizó en 2021.

El gobierno de Díaz-Canel ha reiterado su intención de subvencionar a «las personas vulnerables», en lugar de otorgar un subsidio universal.

Hasta la fecha el gobierno ha creado 24 «mercados de barrio», donde se venden una veintena de productos básicos a precios entre un 10% y un 15 % por debajo de los del sector privado. 

Sin embargo, los clientes observan con amargura que los precios de los alimentos en estos nuevos mercados son muy similares a los de los comercios privados.

«Si esto va a ser nuestra bodega, para el poder adquisitivo que tienen la mayoría de las personas, debe ser el costo más bajo», opinó Ivón de la Riva, una vendedora de café de 64 años.

Rafael García, de 75 años, que compró una decena de huevos en el mercado Doña Luisa, resume el sentimiento de la población: «No es que esté más barato, es que está menos caro» que en otros mercados. 

rd/jb/vel/nn

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