Al menos 36 cooperantes asesinados en Sudán del Sur en 2026 ante el repunte de violencia
Yuba, 19 ago (EFE).- Al menos 36 trabajadores y contratistas de organizaciones humanitarias han sido asesinados en Sudán del Sur desde principios de 2026, superando así las 31 muertes registradas en 2025, según informó este miércoles la ONU, que pidió una mayor protección para el personal humanitario.
«No se trata solo de estadísticas. Detrás de cada pérdida había un padre, un hijo o una hija, un compañero, un amigo y un miembro de una comunidad», afirmó el coordinador humanitario de la ONU en el país africano, Ramanathan Balakrishnan, con motivo del Día Mundial de la Ayuda Humanitaria.
La organización alertó de que los ataques contra el personal y los recursos de socorro están aumentando en medio del repunte del conflicto y el empeoramiento de la seguridad en el país más joven de África.
Entre enero y julio se denunciaron más de 450 incidentes violentos, más del doble de los registrados en el mismo periodo del año anterior.
Esta escalada de violencia ha forzado la reubicación de personal humanitario en varias regiones, limitando aún más la entrega de suministros de emergencia en un país donde unos 10 millones de personas necesitan asistencia humanitaria este año y más de 7,5 millones se enfrentan a altos niveles de inseguridad alimentaria aguda.
A la violencia y a los problemas causados por la crisis climática se suma un grave déficit de recursos. El plan de Respuesta Humanitaria para el país solo cuenta con el 35 % de la financiación requerida, lo que amenaza con interrumpir el reparto de comida a partir de octubre si no se reciben fondos adicionales.
Y es que, Sudán del Sur, independiente desde 2011, arrastra una profunda fragilidad política y de seguridad tras la guerra civil que asoló el país entre 2013 y 2018.
Pese a la firma de un acuerdo de paz de transición, el retraso en su aplicación, los constantes brotes de violencia étnica y la llegada de refugiados desde la vecina Sudán mantienen sumido al país en una permanente crisis de inestabilidad.
Aun con este entorno adverso y las trabas burocráticas, las organizaciones lograron prestar ayuda a 2,6 millones de personas entre enero y junio.
Ante esta situación, la ONU instó al Gobierno sursudanés y a las partes del acuerdo de paz a proteger a los civiles y al personal de socorro, investigar los ataques y garantizar un acceso seguro y sin restricciones a las poblaciones vulnerables. EFE
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