Alertan que «despojo de tierras» y «amenazas» fuerzan desplazamiento indígena en Honduras
Tegucigalpa, 8 ago (EFE).- El «despojo de tierras» y las «amenazas» son las principales causas del desplazamiento forzado de los pueblos indígenas en Honduras, un fenómeno agravado por la «impunidad» y que en la última década ha dejado 48 defensores asesinados y 227 denuncias por desplazamiento interno, alertó este sábado el Comisionado Nacional de los Derechos Humanos (Conadeh).
En la víspera del Día Internacional de los Pueblos Indígenas, que se conmemora el 9 de agosto, el organismo de derechos humanos destacó la situación de vulnerabilidad que enfrentan estas comunidades por la falta de protección de sus tierras y territorios ancestrales.
Entre 2015 y 2025, al menos 48 defensores de la tierra, el territorio y el medioambiente murieron de manera violenta en el país centroamericano, según datos del Conadeh.
A esta cifra se suman 227 quejas registradas entre 2016 y 2025 por la Unidad de Desplazamiento Forzado Interno (UDFI) del Conadeh, correspondientes a personas que denunciaron ser víctimas o estar en riesgo de movilidad forzada.
El 55 % de las víctimas fueron hombres y el 45 % mujeres, lo que refleja una «vulnerabilidad estructural persistente» ligada a la tenencia de la tierra y los territorios ancestrales, detalló Conadeh.
Solo en 2025, el organismo de derechos humanos atendió 19 quejas de indígenas y afrohondureños, más de la mitad relacionadas con el despojo de tierras (6) y las amenazas (4).
El resto de las quejas incluyó usurpación de propiedades, violencia intrafamiliar y doméstica, agresiones sexuales, tentativas de homicidio, lesiones, rapto y discriminación.
Sobre los agresores, las denuncias señalan principalmente a personas conocidas por las víctimas (7) y familiares (3), aunque también responsabilizan a fuerzas de seguridad del Estado, militares, maras, bandas criminales y delincuencia común.
Para el Conadeh, los datos evidencian que una parte importante del desplazamiento ocurre en entornos cercanos a las víctimas, aunque también existe participación de estructuras de violencia organizada.
El desplazamiento forzado implica la pérdida de viviendas y medios de vida, rompe vínculos comunitarios y afecta la identidad cultural y las prácticas ancestrales de los pueblos indígenas y afrohondureños, además de limitar el ejercicio de los derechos colectivos sobre la tierra y el territorio, añadió.
La situación se agrava por la pobreza, el aislamiento geográfico y el limitado acceso a servicios básicos, enfatizó el organismo de derechos humanos.
Entre los pueblos originarios de Honduras figuran los Misquitos, Tawahka, Maya Chortí, Nahua, Pech, Lenca y Tolupán y personas afro-hondureñas integradas por garífunas y negros de habla inglesa.
El Conadeh recordó que en 2023 la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CorteIDH) condenó al Estado hondureño por la falta de protección de tierras ancestrales y por las amenazas contra varios líderes indígenas. EFE
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