Arabia Saudí e Irak afirman que el territorio iraquí no debe usarse para lanzar ataques
El Cairo, 5 ago (EFE).- Los ministros de Exteriores de Irak y Arabia Saudí, Fuad Husein y Faisal bin Farhan, respectivamente, abordaron este miércoles la necesidad de garantizar que el territorio iraquí no sea usado como base para «agredir» a países vecinos, después de la tensión entre ambas naciones por los ataques de las milicias iraquíes proiraníes.
El Ministerio de Exteriores saudí indicó en un comunicado que los responsables subrayaron «la necesidad de apoyar todos los esfuerzos que fortalezcan los intereses de Irak y sus relaciones con los países árabes e islámicos, garantizando que su territorio y recursos no se utilicen como arma de agresión contra sus vecinos».
También «revisaron la situación en la región y destacaron la solidez de las relaciones entre ambos países hermanos», en una reunión bilateral que se llevó a cabo en el marco de la Reunión Ministerial en Apoyo de Jerusalén y sus Lugares Santos, celebrada en la capital jordana Amán por ministros de Exteriores y representantes de 14 países islámicos.
El encuentro se produce tras la tensión entre Riad y Bagdad por los ataques atribuidos a milicias iraquíes proiraníes contra instalaciones petroleras saudíes y por la posterior respuesta de Arabia Saudí, que, junto a Estados Unidos, lanzó ataques contra posiciones de las Fuerzas de Movilización Popular (FMP), causando 20 muertos y decenas de heridos.
Las FMP son un paraguas de milicias creadas en 2014 para combatir al Estado Islámico e integradas aparato de seguridad del Estado, y aunque engloba a facciones de distinto signo, entre ellas formaciones alineadas con Irán.
Irak condenó estos ataques calificándolos de «violación de su soberanía» y anunció un plan para impedir ataques lanzados desde su suelo.
No obstante, dos días después, el Gobierno iraquí afirmó que sus pesquisas no habían confirmado las acusaciones saudíes, pidió pruebas a Riad y suspendió una visita prevista del primer ministro iraquí, Ali al Zaidi, a Arabia Saudí. Al mismo tiempo, insistió en que busca mantener la buena vecindad y rebajar la escalada por vías diplomáticas.
La escalada llegó además en un momento en que el Gobierno iraquí había iniciado un proceso para el desarme delas FMP, fijando finales de septiembre como fecha límite para que los grupos armados entreguen sus armas, dentro de un plan para consolidar el monopolio estatal de la fuerza.
Sin embargo, el proceso sigue atascado y genera fuertes resistencias con milicias proiraníes de peso, como Kataib Hizbulá o Harakat al Nujaba, que rechazan el plan.EFE
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