Brasil y China deben convertir la descarbonización en estrategia, dice exembajador
São Paulo, 3 sep (EFE).- Brasil y China deben enfocar la descarbonización no solo como un objetivo ambiental, sino como una verdadera estrategia de desarrollo capaz de transformar las ventajas ecológicas en empleos de calidad, innovación y competitividad.
Así lo afirmó este jueves el presidente del Consejo Empresarial Brasil-China (CEBC), el diplomático Luiz Augusto de Castro Neves, durante una conversación en la cuarta edición del Foro Latinoamericano de Economía Verde, organizado por la Agencia EFE, en São Paulo.
Durante el diálogo, moderado por el director general de EFE en Brasil, Manuel Pérez Bella, el además exembajador de Brasil en China subrayó la profunda complementariedad entre ambas naciones: mientras Brasil aporta energía limpia, biodiversidad, agua y capacidad agroindustrial, China ofrece escala productiva, tecnología, financiamiento y experiencia en infraestructura verde.
Castro Neves sostuvo que el debate global padece de «mucho discurso sobre los fines y poco sobre los medios» debido a un contexto de transición del orden internacional, en el que las referencias geopolíticas posteriores a la Segunda Guerra Mundial han perdido vigencia.
«El desafío no es apenas reducir emisiones, sino convertir esto en productividad, innovación y empleos de mayor calidad», aseveró el presidente del Consejo, quien advirtió además que la mera abundancia de energía limpia no garantiza competitividad si Brasil no invierte en redes de transmisión, almacenamiento y digitalización.
Según datos expuestos por él en el Foro, China se ha consolidado como el mayor proveedor de insumos para la transición energética en Brasil, representando en el primer semestre de este año el 88 % de los vehículos electrificados importados, el 99 % de los paneles solares y el 63 % de las baterías eléctricas.
Asimismo, Castro Neves destacó la creciente alineación de las inversiones chinas con la agenda verde, recordando que en 2025 se registraron 31 proyectos directamente vinculados a sectores como la energía solar, eólica y electromovilidad, la cifra más alta desde que el CEBC comenzó su monitoreo en 2007.
En los últimos 20 años, el sector eléctrico concentró el 44 % de los capitales chinos en el país sudamericano, destinados casi en su totalidad a energías limpias.
A su vez, instó a mantener una mirada de largo plazo al abordar sectores tradicionales como el petróleo, que representó el 22 % de las inversiones chinas acumuladas, al calificarlo como un recurso vital que puede servir precisamente para «financiar la transición energética» en un entorno de incertidumbre geopolítica mundial.
El IV Foro Latinoamericano de Economía Verde continuará a lo largo del día con paneles sobre descarbonización, resiliencia urbana, financiación verde en manos de destacados referentes internacionales del ámbito público y privado, representantes de organismos multilaterales, académicos y miembros de la sociedad civil dedicados a impulsar la agenda de desarrollo sostenible en la región.
El evento cuenta con el patrocinio de la Agencia Brasileña de Promoción de Exportaciones e Inversiones (ApexBrasil) y WWF-Brasil, y el apoyo de AYA Earth Partners, Imaflora y Observatorio del Clima.EFE
adm/jmc/cpy
(foto)