Buruaga ve como «una amenaza» la posible nacionalización de los fondos regionales de la UE
Bruselas, 20 feb (EFE).- La presidenta de Cantabria, María José Sáenz de Buruaga, ve como «un riesgo» y » una amenaza» la posibilidad de que la Unión Europea centralice en los gobiernos nacionales la gestión de los fondos regionales incluidos en la Política de Cohesión, un paso que iría en «la dirección contraria» a la que se debería tomar.
«Es un riesgo y una amenaza y, desde luego, una dirección a la que no deberíamos ir. Debemos ir justo y exactamente en la dirección contraria», dijo en declaraciones a los medios tras reunirse en Bruselas con el vicepresidente del Ejecutivo comunitario responsable de Cohesión y Reformas, Raffaele Fitto, a quien ha invitado a visitar Cantabria para conocer de primera mano proyectos que se desarrollan gracias a fondos europeos.
La presidenta cántabra reconoció que existe un «debate» sobre una «cierta nacionalización» de los fondos de Cohesión que, a su juicio, no es «aconsejable» y así se lo ha trasladado al político italiano en un encuentro del que, no obstante, ha salido «bastante tranquila» porque considera que Fitto defiende también el «papel central y protagonista» que deben tener las regiones y las ciudades en la futura Política de Cohesión.
Sáez de Buruaga pidió fijarse en la «experiencia» de los fondos de recuperación, en los que «la gobernanza real con las regiones y las comunidades autónomas ha sido prácticamente inexistente» y «los requisitos y las condiciones a las que muchas veces se somete dificultan su ejecución» y que los fondos lleguen a los territorios y empresas que los deben recibir.
Así, la presidenta de Cantabria insistió en que «el camino es exactamente el opuesto» y apostó por «dar más peso, más capacidad de decisión y más capacidad de gestión» a las autonomías, a las que también se les tendrá que exigir «resultados» con la ejecución de sus políticas.
En la misma línea, Sáez de Buruaga subrayó la importancia de que las políticas regionales europeas «sigan estando muy pegadas al territorio y muy conectadas con las verdaderas necesidades» de dichas regiones.
Por eso, trasladó al vicepresidente de Cohesión y Reformas prioridades de Cantabria como la reindustrialización sostenible, las políticas de desarrollo rural y el apoyo al sector primario (entre ellas hacer efectiva la rebaja del nivel de protección del lobo), la mejora de la conectividad y el desarrollo de infraestructuras de comunicación o que Cantabria necesita ser incluida en el corredor ferroviario Atlántico.
También abordó otros desafíos que son «comunes» con otras regiones, como el reto demográfico y la despoblación, el despliegue de políticas de vivienda o la innovación y el desarrollo tecnológico.
En esta línea, la presidenta de Cantabria enfatizó que la nueva Política de Cohesión tiene que ser «reforzada» pero también «renovada», de forma que dé «mayor autonomía» a las comunidades autónomas al tiempo que respeta el principio de subsidiariedad.
«Que actúe sobre el territorio aquella administración que esté en las condiciones mejores de hacerlo en términos de política útil, de proximidad, de eficacia y de conseguir resultados sobre los ciudadanos», apuntó.
De la misma forma, reivindicó una mayor «visión macrorregional» a través de la cual la UE sea capaz de «promover políticas de cooperación entre regiones para impulsar la competitividad económica y la cohesión social». EFE
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