Científicos de EE. UU. estudian la estratosfera en Panamá para generar modelos climáticos
Ciudad de Panamá, 18 sep (EFE).- Científicos estadounidenses se encuentran en Panamá realizando estudios en la estratosfera a fin de recolectar datos que permitan generar nuevos modelos climáticos, en el marco de un programa desarrollado por la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA) y la Agencia Aeroespacial de EE. UU. (NASA).
Se trata del programa Procesos, balance y efectos radiactivos de los aerosoles estratosféricos (SABRE, en inglés), que ya ha recopilado datos en Alaska y ahora lo hace en Panamá, según ha explicado a los periodistas este viernes el jefe de la misión y científico de la NOAA, el doctor Troy Thornberry.
Esta misión utiliza el avión de investigación de alta altitud WB-57 de la NASA. La aeronave opera en la estratosfera a altitudes de entre 13 y 19 kilómetros, con una duración de vuelo de aproximadamente 6 horas.
«Estos vuelos de investigación nos ayudan a estudiar cómo se forman, se mueven y cambian los aerosoles en diferentes estaciones y regiones, proporcionándonos los datos científicos y las herramientas necesarias para crear mejores modelos climáticos y respaldar la toma de decisiones basada en datos», indica un folleto sobre el programa SABRE.
La ubicación geográfica de Panamá, en la zona tropical y con litorales en el Atlántico y el Pacífico, «es ideal» para este estudio, que pretende entender mejor lo que ocurre con los aerosoles en los trópicos, unos procesos que tienen impacto en el clima global, ha señalado Thornberry.
La misión, que opera en Panamá desde el pasado 24 de agosto y hasta el próximo 23 de septiembre, planea en el futuro desplazarse a Chile o Argentina, ha detallado Thornberry, que ha precisado que hay 40 científicos involucrados, algunos de ellos panameños.
El folleto sobre el programa apunta que los aerosoles son partículas en la estratosfera que desempeñan un papel importante en el clima al reflejar la luz solar y actuar como superficies para reacciones químicas que pueden afectar a la capa de ozono.
El programa SABRE está recopilando mediciones detalladas de estas partículas y de los gases que las rodean para comprender el estado de referencia actual y la variabilidad de la atmósfera, una información que resulta vital para, entre otros, comprender la forma en que la estratosfera reacciona a las perturbaciones derivadas de la actividad humana y eventos naturales, como el tráfico espacial o las erupciones volcánicas.
Comprender las condiciones y sensibilidades actuales de la estratosfera también es crucial para evaluar los riesgos potenciales de los enfoques propuestos de “intervención climática”, los cuales implicarían la liberación intencional de partículas reflectantes en la estratosfera para enfriar las temperaturas de la superficie. EFE
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