Conservadores y socialdemócratas alemanes no llegan a acuerdo sobre la tasa a electricidad
Berlí, 3 jul (EFE).- Los líderes del bloque conservador del canciller alemán, Friedrich Merz, y de sus socios de coalición socialdemócratas no han llegado a un acuerdo para reducir de forma generalizada a los hogares el impuesto a la electricidad pese a lo pactado en el acuerdo de gobierno, en lo que es uno de sus primeros desencuentros desde que asumieron el poder en mayo pasado.
Tras la reunión del comité de coalición la víspera, el documento sobre el resultado del encuentro consta que solo se prevén nuevas medidas de alivio para los consumidores cuando existan «márgenes financieros» suficientes, de manera que una reducción para todos los alemanes ha quedad pospuesta indefinidamente.
En el acuerdo de coalición los dos socios habían prometido bajar la tasa «para todos», esto es para todas las empresas y los particulares, que pagan por la luz los precios más altos de Europa.
El objetivo era reducir otros gravámenes para lograr un alivio fiscal total de al menos cinco céntimos por kilovatio/hora.
Sin embargo, el Gobierno decidió la semana pasada reducir el impuesto a la electricidad solo para la industria manufacturera y el sector agroforestal.
Ahora no está prevista la reducción prometida ni para todos los particulares ni para todos los sectores económicos, lo que ha generado fuertes críticas en el sector empresarial, que calificaron esa medida parcial de «puñetazo en la cara».
Merz y el titular de Finanzas, Lars Klingbeil, justificaron esta decisión con el hecho de que reducir el impuesto para los hogares costaría 5.400 millones de euros adicionales.
En el documento sobre el resultado del comité de coalición se argumenta que algunas de las medidas ya acordadas también beneficiarán a los consumidores particulares, como la eliminación del recargo por el almacenamiento de gas y la asunción parcial de los costes de transmisión eléctrica.
En lo que sí se pusieron de acuerdo conservadores y socialdemócratas es en la ampliación de la llamada ‘pensión para madres’, un complemento de la pensión ordinaria por la educación de los hijos, que finalmente llegará a partir del 1 de enero de 2027.
En caso de que su aplicación técnica no sea posible para entonces, se pagaría de forma retroactiva.
El Seguro de Pensiones Alemán ha advertido de que la implementación de la medida no sería posible antes de tres años.
El Gobierno había previsto inicialmente la entrada en vigor de esta pensión para 2028, pero Markus Söder, primer ministro de Baviera y líder de la Unión Socialcristiana (CSU), socio de la coalición también, prometió en las elecciones que llegaría antes.
La ampliación de la ‘pensión para madres’ se refiere a los hijos nacidos antes de 1992 e implica que en el cálculo de las pensiones se reconocerá el trabajo de crianza de madres y padres en estos casos como equivalente a tres años completos.
El coste estimado de esta medida asciende a unos 4.500 millones de euros anuales. EFE
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