La bandera suiza es cuadrada, pero durante mucho tiempo lo fue solo por tradición
«La bandera suiza es una gran ventaja», reza un chiste conocido. Pero la insignia helvética, sin duda, posee varias virtudes que van mucho más allá de su parecido con el símbolo matemático de la suma. Historia y curiosidades de un estandarte nacional atípico.
La bandera suiza, la única bandera nacional cuadrada con excepción de la del Vaticano, tiene la ventaja sobre la de los Estados Pontificios de ser más versátil: no importa qué lado se utilice como base, siempre estará en la posición correcta. La próxima vez que alguien se burle de los suizos por tener una «mentalidad cuadrada», puedes responder con esta curiosidad.
Además, la cruz suiza (técnicamente una cruz griega) es un símbolo minimalista y fácilmente reconocible, lo que la hace muy apreciada en el mundo del diseño gráfico, especialmente en lo que se refiere al Swiss style (estilo suizo),Enlace externo una corriente gráfica que alcanzó fama internacional en los años cincuenta y sesenta y que se caracteriza por su concisión formal y su fuerza conceptual. La cruz suiza encaja a la perfección en este estilo y se pueden encontrar muchos ejemplos de ello al hojear la versión más reciente del pasaporte helvético.
En cuanto a la simbología, a menudo se dice que su forma cuadrada y uniforme es un guiño a la neutralidad, la democracia y la libertad, y que los cuatro brazos de la cruz representan las cuatro lenguas nacionales, distintas pero unidas. Por muy sugerentes que sean, estas afirmaciones carecen de fundamento histórico, como veremos más adelante.
La primera bandera oficial: una tricolor
Sin embargo, las cosas podrían haber sido diferentes. De hecho, en 1798, Suiza se convirtió en una república bajo la influencia francesa: la República Helvética. En ese período se introdujo el franco suizo y el país adoptó su primera bandera oficial, una tricolor (parece que Napoleón tenía una especial predilección por las tricolores). La bandera helvética tenía los mismos colores que la actual bandera de Mali: verde, rojo y amarillo.
El intento de convertir a Suiza en un país unitario duró poco. El propio Napoleón dijo: «La naturaleza ha creado su Estado federal. Querer conquistarlo no es propio de un hombre sabio».
Apenas cinco años después de su creación, la República Helvética llegó a su fin y, con ella, su bandera tricolor. Ni siquiera esta tenía cabida en el panorama suizo (a diferencia del franco, que, por el contrario, representa una historia de éxito).
Un símbolo que nació en el campo de batalla
No hubo que buscar muy lejos para encontrar el estandarte que se adoptaría después de la bandera tricolor. Después de todo, una cruz blanca sobre fondo rojo (aunque con proporciones diferentes y nunca realmente oficial) ya existía desde hacía siglos.
El primer uso documentado de la cruz que más tarde se convertiría en el actual símbolo de Suiza se remonta a 1339, cuando, durante la batalla de LaupenEnlace externo, las tropas de Berna y de la Confederación, que se enfrentaban a Friburgo y a los señores feudales de los territorios de Borgoña y de los Habsburgo, se cosieron una cruz blanca en la cota de malla para reconocerse entre sí y no atravesar (y, sobre todo, no ser atravesados por) un aliado.
Como explica el Diccionario Histórico de Suiza,Enlace externo existen tres hipótesis sobre el origen de esta cruz. En orden de mayor a menor verosimilitud:
- De la Legión Tebana y el culto a su comandante, San Mauricio.
- De la bandera de guerra del Sacro Imperio Romano Germánico.
- De los símbolos de la Pasión de Cristo, particularmente venerados en la Suiza central.
El hecho es que la cruz, a menudo sobre fondo rojo (quizás una referencia a la sangre de Cristo), aparecerá durante más de un siglo en diversas formas en las armaduras y estandartes de los soldados suizos, tanto en las tropas mixtas formadas por soldados de distintos cantones como en las mercenarias.
Sin embargo, a finales de la Edad Media, esta costumbre cayó en desuso, pero la cruz blanca sobre fondo rojo siguió siendo el símbolo reconocido en toda Europa de ese peculiar y complejo sistema de alianzas entre 13 cantones conocido como la “Antigua Confederación”.
Bachmann y Dufour, “padres” de la bandera suiza moderna
Son varios los historiadores que atribuyen el resurgimiento del siglo XIX a Niklaus Franz von BachmannEnlace externo, quien estuvo al frente de los regimientos de emigrantes suizos al servicio de Austria y Gran Bretaña durante la Segunda Guerra de Coalición. En 1800 asignó a sus tropas un estandarte muy similar a la bandera actual. En 1802 fue el comandante supremo de los ejércitos federalistas que derrotaron al ejército de la ya mencionada República Helvética durante la Guerra de los PalosEnlace externo. En 1814, la Dieta Federal declaró la Cruz Suiza emblema oficial de la Confederación, símbolo que figura destacado en el Pacto FederalEnlace externo de 1815.
A partir de ese momento, las fuerzas progresistas y nacionalistas de la población (en particular, los clubes de gimnasia, las asociaciones de tiradores y los coros) comenzaron a adoptarla.
La creación de la primera bandera militar unificada se llevó a cabo por iniciativa del futuro general Guillaume-Henri Dufour en 1840. Cada contingente cantonal de infantería estaba representado por una cruz sobre fondo rojo formada por cinco cuadrados iguales, en la que unas letras doradas indicaban el nombre del cantón (ver imagen). La Constitución Federal de 1848Enlace externo -que consagra el nacimiento de Suiza tal como la conocemos hoy- impuso su uso a todas las tropas.
Bandera cuadrada: ¿por qué?
Este origen militar es la razón de la principal particularidad de la bandera suiza actual. De hecho, los estandartes de guerra de la época eran cuadrados.
La forma de la cruz está establecida por ley desde 1889Enlace externo, cuando el Consejo Federal determinó que «el escudo de la Confederación es una cruz blanca vertical, libre, sobre fondo rojo, cuyos brazos, iguales entre sí, son un sexto más largos que anchos», por lo que difiere de la bandera militar de Dufour, considerada por muchos como antiestética y sobre la cual, en la década de 1880, la prensa y la política debatieron de manera muy acalorada, según recuerda un artículo detallado Enlace externo sobre el pabellón suizo publicado en Flags of the World (‘Banderas del Mundo’)
Esta decisión estableció finalmente por escrito la forma de la cruz. Sin embargo, nada indicaba sus proporciones con respecto a los bordes, qué tipo de rojo debía utilizarse y mucho menos que la bandera debiera ser cuadrada. Durante mucho tiempo, fue solo una cuestión de tradición.
Para establecer definitivamente las directrices claras, hubo que esperar hasta 2017, con la entrada en vigor de una modificación de la Ley Federal de Protección de Escudos de Armas Públicos y Otros Signos PúblicosEnlace externo, que establece:
1- La bandera suiza consiste en una cruz blanca dentro de un campo cuadrado.
2- En cuanto a la forma, el color y las proporciones, es válido el modelo que se muestra en el Anexo 2 (que presentamos a continuación).
Excepciones dignas de mención
Antes de concluir, vale la pena agregar algunas aclaraciones. Si alguna vez se cruza en alta mar con una embarcación que enarbole la bandera suiza, notará que el pabellón es rectangular. No es un descuido. Se trata de la bandera marítima suiza, introducida por el Consejo Federal el 9 de abril de 1941 para prevenir ataques en tiempos de guerra. De acuerdo con las normas internacionales, siempre ha sido rectangular, con proporciones bien definidas en la Ley Federal de Navegación MarítimaEnlace externo.
Tampoco son cuadrados los escudos que llevan los aviones matriculados en Suiza, como lo muestra esta imagen tomada de la Ordenanza de la Oficina Federal de Aviación Civil (UFAC) sobre las marcas de identificación de las aeronaves.Enlace externo
Otra excepción, como lo menciona este artículo de Swissinfo, se refiere a los Juegos Olímpicos. El Comité Olímpico Internacional (COI), con sede en Lausana, decidió que, a partir de los Juegos de Atenas de 2004, todas las banderas de las delegaciones de los países participantes deben tener el mismo formato rectangular. El objetivo es garantizar que ninguna bandera se distinga de las demás, lo cual iría en contra del espíritu olímpico, que aspira a la igualdad y al respeto entre las naciones.
No queremos generar polémica al recordar que se han admitido excepciones para Nepal, pero no para la Confederación. Dejémoslo pasar. Al fin y al cabo, no somos tan ‘cuadrados’.
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Artículo adaptado al español por Norma Domínguez. Revisado por Carla Wolff.
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