Despedida de Petro como presidente de Colombia: concentraciones, llanto y «resistencia»
Nicole Andrea Vargas
Bogotá, 7 ago (EFE).- La despedida de Gustavo Petro como presidente de Colombia tuvo lugar este viernes en medio de concentraciones de apoyo en la capital del país, el llanto de sus seguidores, un discurso escueto y un llamamiento a la «resistencia» a pocas horas de la investidura de su sucesor, Abelardo de la Espriella.
«Hasta siempre. Libertad y vida. Siempre, siempre y siempre. Gracias por haberme acompañado, soldados por haberme cuidado. Creo que ustedes salen mejor que cuando yo entré. Así que ¡viva Colombia libre!», dijo Petro, vestido de blanco y de la mano de sus hijos Antonella y Nicolás, durante su último discurso en las escalinatas de la Casa de Nariño, antes de recibir un homenaje militar en la Plaza de Armas.
El mandatario recorrió por última vez el pasaje que conecta la Presidencia con el Congreso acompañado por el Batallón Guardia Presidencial y rodeado de mariposas amarillas, como las de ‘Cien años de soledad’, pero estas hechas de metal que adoran el jardín, las mismas que figuran en su retrato que ahora forma parte de la galería de expresidentes de la Casa de Ñariño.
Una lluvia tenue y constante, con momentos breves de sol radiante, acompañó la comitiva presidencial conformada por su gabinete, del que solo faltaba el ministro de Trabajo, Antonio Sanguino, porque estaba en Barranquilla acompañando al senador Iván Cepeda en un acto contra la investidura de De la Espriella, cuya victoria no reconoce el partido oficialista, el Pacto Histórico, y sus miembros aseguran que en las elecciones hubo fraude.
Luego de pronunciar sus últimas palabras como presidente, Petro saludó a los parlamentarios que se encontraban en las escalinatas del Congreso, al otro lado de la Plaza de Armas. Con la mano izquierda hizo el símbolo de paz, que fue seguido por el resto de sus ministros y respondido por los congresistas desde el otro lado de la plaza.
Llamamiento a la resistencia
El Pacto Histórico denunció horas antes una supuesta censura por parte del jefe de la Cámara de Representantes, Nicolás Barguil, porque no les permitió acceder al Capitolio, y protestó contra la decisión de De la Espriella de realizar su investidura en Cali.
Miembros de la bancada de izquierdas se reunieron en la Plaza de Bolívar para expresar su rechazo a la decisión del Barguil de prohibir el uso del Salón Elíptico del Capitolio para realizar su declaración política.
Los congresistas hicieron un llamamiento a la resistencia y aseguraron que ejercerán «una oposición firme, democrática y responsable» bajo el liderazgo de Petro, a quien despidieron con aplausos.
Durante la concentración, la hija menor de Petro, Antonella, recorrió la plaza para saludar a los simpatizantes de su padre, tomarse fotografías y dar palabras de apoyo a algunos asistentes que, entre lágrimas, se acercaron a abrazarla.
«Se acaba este periodo; sin embargo, mi papá va a seguir resistiendo como lo ha venido haciendo. Fuimos los primeros, pero no seremos los últimos. Hay que estar felices porque sucedió y no tristes porque se acabó», dijo a EFE Antonella Petro.
La joven, de 18 años, vestida por completo de blanco, aseguró que está «orgullosa» de su padre y que «se hizo lo que se pudo durante estos cuatro años» del primer Gobierno de izquierda de Colombia.
«Estoy muy orgullosa de él. Esto no se acaba acá. Él está bien, con la cabeza en alto», insistió Antonella sobre su padre, quien ha dicho que después de unas vacaciones, de las que aún no se tiene más información, encabezará la oposición a De la Espriella. EFE
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