El C.Europa enviará una misión a España y Marruecos para analizar la crisis de Ceuta
París, 29 sep (EFE).- El Consejo de Europa decidió este martes el envío de una misión de investigación a España y Marruecos para analizar la crisis humanitaria provocada en Ceuta por la entrada masiva de inmigrantes a finales de julio pasado.
El relator de la misma será el parlamentario liberal británico Michael German, que a principios de 2027 presentará las conclusiones de su informe y que aseguró que se reunirá «con autoridades nacionales y locales españolas y marroquíes, incluidas las de Ceuta y zonas aledañas».
Lo hizo durante el debate que dedicó a Ceuta la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa (APCE), tras una moción de urgencia presentada por el Partido Popular Europeo.
German, que pertenece a la británica cámara de los lores, señaló que también recibirá a «ciudadanos, los propios migrantes, las ONG y cualquier persona que disponga de información relevante sobre el asunto».
También analizará con Frontex los antecedentes «que puedan servir de comparación».
El relator aseguró que prestará especial atención al papel que las redes sociales jugaron en la llegada masiva de migrantes, apeló a no sacar conclusiones precipitadas y a evitar que «la búsqueda de responsabilidades distraiga de la crisis humanitaria incluso si finalmente se determina que el traslado de personas fue orquestado».
«Los migrantes desesperados y desarmados no son moneda de cambio ni armas. Son seres humanos. Puede que hayan sido manipulados, pero siguen conservando sus derechos humanos, garantizados por nuestro Convenio Europeo», afirmó German, que indicó que «los derechos son tanto para los ciudadanos de Ceuta como para los que pudieron ser influenciados para emprender el viaje».
Recordó que el Convenio «prohíbe las expulsiones colectivas» y que «cumplir la ley no significa que las fronteras estén abiertas» ni que todos los que ingresan en Europa puedan quedarse dentro de sus fronteras.
Durante el debate varios parlamentarios tomaron la palabra para referirse a la situación de Ceuta, muchos de ellos españoles.
El parlamentario popular Gonzalo Robles se mostró convencido de que la llegada de inmigrantes «se hizo de forma organizada porque si no es imposible que lleguen 72.000 personas en 24 horas».
«Para no ofender a nadie no lo llamaremos invasión, lo llamaremos acto organizado. Organizado por las autoridades marroquíes que no solamente abrieron las puertas de la verja, además, gendarmes marroquíes condujeron los flujos para que pudieran entrar. Hay montones de informes policiales y de inteligencia que lo demuestran», aseguró.
Robles acusó a Rabat de acto de «guerra híbrida» que ha tenido «consecuencias migratorias» y aseguró que miles de personas siguen en las calles de Ceuta «con tuberculosis, sarna, crisis sanitarias, desbordando los servicios sociales».
Su colega Carmen Leyte sí habló de «invasión», acusó a Marruecos de «mirar para otro lado» y al Gobierno español de «no hacer nada pese a tener conocimiento con anterioridad como ya sospechábamos y ahora sabemos».
El socialista Antonio Gutiérrez Limones, por su parte, defendió la actuación del Gobierno español, que «ha reforzado la frontera, movilizado recursos extraordinarios y acelerado la identificación y tramitación de expedientes».
Aseguró que «proteger las fronteras y respetar los principios no son objetivos incompatibles» y aunque señaló que los adultos que hayan entrado irregularmente deberán ser devueltos, los niños «necesitan una protección y una respuesta conforme al interés superior».
Su colega Luz Martínez Seijo, acusó al PP de «utilizar el dolor, la preocupación y la tensión social como herramientas de confrontación política» y de no respetar los valores democráticos «cuando reclaman el retorno de todas las personas, incluyendo los menores».
Apeló a «no buscar atajos incompatibles con los principios del estado de derecho» y a «no despertar expectativas que no pueden cumplirse y contribuyen a generar frustración y conflicto social». EFE
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