El calor extremo pone a la mayoría de Portugal en alerta y dispara el riesgo de incendios
Lisboa, 3 sep (EFE).- Catorce de los dieciocho distritos del Portugal continental permanecerán bajo aviso amarillo por calor hasta las 19.00 horas (18:00 GMT) del sábado, según la más reciente actualización del Instituto Portugués del Mar y de la Atmósfera (IPMA) difundida este jueves.
La alerta, el nivel menos grave de los tres utilizados por el organismo meteorológico, afecta a Beja, Bragança, Castelo Branco, Coimbra, Évora, Faro, Guarda, Leiria, Lisboa, Portalegre, Santarém, Setúbal, Vila Real y Viseu. El aviso responde a la persistencia de temperaturas máximas elevadas y amplía una primera previsión que incluía once distritos.
Los termómetros podrán llegar este jueves a los 43 grados en Setúbal y Évora. En buena parte del interior se esperan valores de entre 38 y 42 grados, mientras que Aveiro registrará una máxima más moderada, de unos 27. Las temperaturas mínimas oscilarán entre los 14 grados previstos en Bragança, Braga y Leiria y los 24 de Portalegre.
El IPMA pronostica cielos poco nubosos o despejados, viento generalmente débil y un nuevo ascenso de las temperaturas. También prevé la presencia de polvo en suspensión procedente del norte de África, especialmente en el sur del país, así como nieblas matinales puntuales en el litoral norte y centro.
El episodio de calor ha elevado de forma considerable el peligro de incendio rural. Once municipios se encuentran este jueves en nivel máximo: Figueira de Castelo Rodrigo, en Guarda; Sardoal y Mação, en Santarém; Nisa y Gavião, en Portalegre; y Monchique, Portimão, Silves, Loulé, Tavira y São Brás de Alportel, en Faro.
Unos 90 municipios más de los distritos de Bragança, Guarda, Coimbra, Leiria, Castelo Branco, Santarém, Portalegre, Setúbal, Évora, Beja y Faro presentan un peligro “muy elevado”. Estas clasificaciones conllevan restricciones o condiciones especiales para el uso de maquinaria agrícola y forestal, la realización de quemas y otras actividades capaces de provocar igniciones.
La situación meteorológica contrasta con la evolución relativamente favorable de la superficie quemada durante 2026. Los datos provisionales disponibles hasta finales de agosto apuntan a unas 67.000 hectáreas afectadas por el fuego, frente a aproximadamente 254.000 en el mismo periodo de 2025.
La reducción interanual ronda así el 74 %, favorecida en buena medida por las lluvias registradas durante el año. En todo caso, las autoridades insisten en que ese descenso acumulado no reduce el peligro inmediato, que puede aumentar rápidamente por la combinación de temperaturas extremas, vegetación seca, baja humedad y viento. EFE
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