El Consejo de Supervisión del Grupo Volkswagen aprueba el plan de ajuste
Berlín, 3 sep (EFE).- El Consejo de Supervisión del Grupo Volkswagen aprobó este jueves por unanimidad el plan de ajuste del Consejo de Administración para transformar la compañía y mejorar su eficiencia y competitividad, sin especificar si afectará, o no, a la marca española Seat, informó la compañía en un comunicado.
El llamado Plan de Futuro 2030 del grupo Volkswagen, al que pertenecen marcas como VW, Audi, Porsche y Seat/Cupra, contempla eliminar 50.000 puestos de trabajo a nivel mundial en los próximos años. Además, cuatro plantas de Volkswagen están en riesgo en Alemania: Emden, Zwickau, Hannover y Neckarsulm.
«Ante el aumento de la presión competitiva mundial, los cambios en las estructuras de demanda y la transformación tecnológica de la industria automovilística, resulta imprescindible adaptar de forma consecuente las capacidades de personal a la realidad económica. El análisis en el que se basa el Plan de Futuro 2030 contempla una reducción de aproximadamente 50.000 puestos de trabajo en todo el Grupo, incluidos puestos directivos», indicó la compañía.
También sostuvo este jueves que «actualmente no se puede garantizar una asignación posterior competitiva» para las cuatro plantas alemanas de forma escalonada entre 2031 y 2034″, pero que «se estudiarán paralelamente y de manera complementaria posibilidades alternativas de utilización».
El Grupo indicó que el Plan de Futuro 2030 «crea las condiciones necesarias para que el Grupo Volkswagen y sus marcas sean más eficientes, competitivos y orientados al futuro», sin mencionar la marca Seat.
La empresa indicó en el comunicado que, para las plantas europeas deberá desarrollarse, antes de finales de junio de 2027, un concepto para una estructura de producción sostenible y competitiva, ya que «existe una sobrecapacidad de producción de 500.000 vehículos en Europa dentro del Grupo Volkswagen».
Fuentes de Seat han reiterado a EFE que aún no se ha tomado una decisión sobre el futuro de la marca española, después de que el medio WirtschaftsWoche» informara de que el Grupo Volkswagen quiere retirarla del mercado en unos años, como muy tarde a finales de 2029.
El consejero delegado, Oliver Blume, indicó que el Consejo de Administración impulsará ahora, junto con las marcas, las sociedades y los representantes de los trabajadores, las medidas necesarias.
Señaló que en los próximos años el grupo invertirá miles de millones para hacer que las marcas icónicas «sean aún más atractivas, sólidas y competitivas».
El presidente del Consejo de Supervisión, Hans Dieter Pötsch, afirmó por su parte que, con el Plan de Futuro que se acaba de aprobar, «se demuestra de manera contundente que la transformación de la empresa se está impulsando con todas sus fuerzas».
Christiane Benner, vicepresidenta del Consejo de Supervisión y primera presidenta del sindicato IG Metall, afirmó que se ha «trabajado intensamente para encontrar buenas soluciones en esta situación de crisis» del grupo automovilístico alemán.
Las decisiones del grupo deben incluir expresamente el desarrollo de escenarios de futuro «para todas las plantas», insistió.
Daniela Cavallo, presidenta del Comité de Empresa, sostuvo por su parte que el Plan de Futuro «es necesario para llevar con éxito a nuestro grupo a la próxima década, sin que los proyectos asociados recaigan unilateralmente sobre los empleados».
Según el grupo, se trata del programa de transformación de mayor alcance de la historia de la compañía, ya que incluye doce iniciativas que pretenden hacer que las marcas automovilísticas «sean aún más sólidos y competitivos».
En un entorno de mercado transformado, el Grupo Volkswagen prevé unas ventas de 9 millones de vehículos al año, dijo.
El grupo quiere centrarse en los vehículos más atractivos, de manera que hasta 2035 reducirá su gama de modelos en aproximadamente un 50 % y la complejidad de su oferta en aproximadamente un 75 %.
«Los modelos seleccionados destacarán por su diseño y tecnología y se beneficiarán de la concentración en un menor número de variantes: mayores volúmenes por modelo, menores costes y mayores economías de escala», señaló la empresa.
Además, «las plataformas, arquitecturas electrónicas, sistemas de asistencia al conductor y software se orientarán de manera consecuente hacia los hemisferios occidental y oriental», añadió.
Asimismo, el grupo quiere desarrollar el negocio en Norteamérica y China.
En Norteamérica, el Grupo Volkswagen se concentrará en el futuro en los segmentos más rentables, en tanto que en China, adaptará su negocio a las nuevas expectativas de crecimiento del mercado automovilístico chino y ampliará las exportaciones hacia el denominado Sur Global, explicó.
Con todo, el objetivo financiero es alcanzar un margen operativo sobre ventas del 9 % en 2030, lo que corresponde a un resultado operativo de aproximadamente 31.000 millones de euros, con 37.000 millones de euros de costes generales y una cifra objetivo de 135.000 millones de euros de inversiones en activos materiales, investigación y desarrollo durante el periodo de planificación 2027-2031, explicó el grupo. EFE
cae/ads/cpy