El español Leopoldo Fernández Ortega expone en Suiza su pintura reflexiva e irónica
Redacción Internacional, 4 sep (EFE).- El pintor Leopoldo Fernández Ortega (Reinosa, Cantabria, España, 1951) expone por primera vez en Suiza una muestra de su prolífica obra bajo el título ‘Farbe, Licht und Ironie’, que resume una visión artística en la que ha perseguido «la reflexión sobre el paso del tiempo tamizada siempre con el humor», como señala a EFE.
La galería Argomaringo de la ciudad de Aarau (a unos 45 kilómetros al oeste de Zúrich) acoge desde el 4 de septiembre esta retrospectiva de Fernández Ortega, con una treintena de obras entre lienzos de lino y papel que resumen una trayectoria marcada por la fuerza de sus personajes y un color penetrante, como lo es su temática en muchas ocasiones.
Personajes entrelazados en ocasiones con referencias históricas que recuerdan el sufrimiento de la guerras y genocidios, como en el lienzo ‘El violín de Stroumsa’, conocido como ‘El violinista de Auschwitz’, pero siempre rodeados de un color deslumbrante.
Sus protagonistas con frecuencia miran de frente al espectador, lo interpelan, acompañados por espectros o calaveras, lo que trasluce, dice el pintor y dibujante, «la parte más pesimista, por la gente que se ha ido y el paso del tiempo».
No obstante, explica que su obra siempre se ha caracterizado también por la ironía: «La ida hay que tomarla siempre con un humor, de lo contrario es muy difícil sobrevivir».
El trazo humorístico lo cultiva desde hace décadas, cuando, como «complemento creativo y económico», se dedicó con el nombre de Rufus a las viñetas de prensa, que en los años 80 y 90 del pasado siglo publicó en la prensa española en gallego y español.
Licenciado en Historia del Arte y Lenguas Romances por el Queens College de la City University of New York (CUNY) en 1974, en el ambiente periodístico se impregnó de la ironía y la sátira que ha trufado su obra, que ha compatibilizado con trabajos como el de dirigir a principios de este siglo el incipiente departamento de Infografia de la Agencia EFE.
Ahora, con obra repartida por buena parte de España y Alemania, sigue dedicando sus horas a pintar -«no veo la televisión», asegura- para volcar esa necesidad de «convertir el pesimismo por el paso del tiempo en algo bello, una especie de psicoterapia que también es parte de la función del arte».
La exposición ‘Farbe, Licht und Ironie’ (Color, luz e ironía) estará abierta en la galería Angomaringo hasta el 26 de septiembre. EFE
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