El fútbol brasileño, ante el reto de romper el ciclo de violencia contra la mujer
Acaba el partido y se vacían las tribunas, pero un grupo de torcedoras no se mueve. «Hoy, quedarse en el estadio es más seguro que irse a casa», se lee en mensajes proyectados en la casa del Bahia, de la primera división de Brasil.
La acción fue promovida por el club, sus aficionadas y la ONU, en respuesta a un informe que dio cuenta del aumento de denuncias de violencia contra la mujer en los días de fútbol.
Tanto las amenazas como las lesiones corporales, que se producen sobre todo en casa, suben más de 25%, según la ONG Foro Brasileño de Seguridad Pública, que analizó datos entre 2023 y 2025 en grandes ciudades del país.
El dato se dispara hasta 44% entre mujeres de entre 15 y 29 años.
Si bien el fútbol no causa la violencia, la ONG destaca que puede intensificarla cuando ya existe. Factores como el consumo de alcohol potencian el problema.
Cuando Brasil se prepara para convertirse en 2027 en el primer país sudamericano que alberga el Mundial femenino, Virgínia Campos, socia del Bahia, pide «actuar» para frenar este flagelo.
Campos, de 35 años y desarrolladora de software, participó a finales de agosto en el acto bautizado «Tercer tiempo», tras un partido entre Bahia e Internacional de Porto Alegre en el estadio Arena Fonte Nova, en Salvador (noreste).
Eran 180 mujeres, el número de la línea de emergencia para denunciar agresiones contra la mujer en Brasil.
La protesta fue grabada para lanzar videos de una campaña que alienta a las torcedoras a reportar casos.
– «Todo el tiempo somos agredidas» –
Campos no ha sido víctima de violencia doméstica, pero dice que los problemas no solo se dan en ese contexto.
«Todo el tiempo somos burladas y agredidas por los aficionados», relata a la AFP.
«Lanzan un vaso de cerveza para obligarnos a bajar una bandera» y «hemos tenido casos de violencia física», asegura esta hincha, que exige a los clubes asumir «su rol social».
Las agresiones contra la mujer son una lacra extendida en Brasil desde hace décadas.
En 2025 se registró un récord de feminicidios por cuarto año seguido, con promedio de cuatro muertes diarias.
Y el fútbol brasileño se ha visto empañado por casos dramáticos, como el asesinato en 2010 de la modelo Eliza Samudio a manos de Bruno, entonces portero titular del Flamengo.
Él fue condenado a 22 años de prisión, pero el cuerpo de la víctima nunca fue encontrado.
«Ninguna mujer debería enfrentar este problema sola», comenta Raul Aguirre, CEO del Bahia, club también conocido por sus campañas de sensibilización de los derechos de la comunidad LGTB.
– Rumbo al Mundial –
Por su popularidad, el deporte puede ser una «excelente herramienta de cambio social», dice a la AFP Michele Dantas, representante en Bahia del Fondo de Población de Naciones Unidas (UNFPA), copromotor de la iniciativa «Tercer tiempo».
Explica que el fondo trabaja en preparación de la Copa del Mundo femenina, que se jugará del 24 de junio al 25 de julio de 2027.
Por ello, establece contactos con clubes, la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) y la FIFA para campañas de concientización y desarrolla un protocolo de seguridad para la mujer en estadios.
Contactadas por la AFP, ni la FIFA ni la CBF hicieron comentarios.
En marzo, la CBF se unió a una campaña lanzada por el gobierno contra el feminicidio.
Campos pide «normalizar» la presencia de las mujeres en el fútbol, prohibido por decreto para ellas en Brasil desde 1941 hasta 1979.
– «Salvar vidas» –
Proyectos de prevención relacionados con el balompié ganan espacios: una aplicación gratuita para teléfonos móviles que envía alertas en casos de violencia contra la mujer, «Todas por Una», participa en campañas de concientización con organizaciones deportivas.
Funciona con un pequeño dispositivo que captura audios y fotos y envía alertas y ubicaciones en tiempo real a una red de personas de confianza para contactar a autoridades en situaciones de emergencia.
El punto de partida fue el campeonato regional femenino de Sao Paulo en 2023, cuando la aplicación fue presentada en estadios y en transmisiones de los juegos.
Cientos de mujeres la instalaron y 13 casos fueron gestionados con éxito durante esos encuentros.
El trabajo con el deporte continúa y en agosto 500 dispositivos de «Todas por Una» fueron entregados en Rondonia (noroeste) en conjunto con la federación de fútbol regional.
«El fútbol puede salvar miles de vidas en vez de provocar una tragedia», dijo a la AFP Mateus Diniz, responsable del desarrollo de la aplicación.
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