El llamamiento a las urnas del exministro Fédorov no convence a los ucranianos
Rostyslav Averchuk
Leópolis (Ucrania), 20 ago (EFE).- El llamamiento del exministro de Defensa ucraniano Mijailo Fédorov, cesado hace un mes por el presidente Volodímir Zelenski, a convocar elecciones antes del fin de la guerra ha recibido reacciones tibias o críticas entre los ucranianos, en medio de obstáculos legales y de seguridad aún sin resolver.
Representantes tanto del entorno presidencial como de la oposición, incluidos muchos de aquellos que protestaron por la destitución de Fédorov, han calificado la idea de poco realista e incluso peligrosa.
«Simplemente no veo cómo se puede hacer esto. Muchas localidades están ocupadas, muchos ucranianos están en el extranjero o en el ejército. Esto plantea muchas preguntas: ¿cómo garantizar la participación, la seguridad y la igualdad de condiciones para la campaña electoral?», declaró a EFE en Leópolis Ludmila Shchedrik, quien había apoyado los esfuerzos de Fédorov por reformar el ejército en el que lucha su esposo.
Rechazo
Dmitro Koziatinskyi, un coordinador de las manifestaciones, reconoció que estas habían terminado de facto tras el discurso de Fédorov y el nombramiento de Yevgueni Jmara como su sucesor.
«Para mí, estas protestas eran a favor del diálogo y las reformas, no a favor de personas», escribió en Facebook.
«Me preocupa mucho la desunión de la sociedad durante el proceso electoral y cómo esto podría afectar el curso de la guerra», agregó.
Si bien Zelenski y su equipo se abstuvieron de hacer comentarios públicos, una fuente de la Oficina Presidencial declaró a los medios ucranianos, en medio de los ataques aéreos, que «los drones y misiles rusos están respondiendo» al llamado a las elecciones.
Oleksandr Merezhko, jefe de la Comisión de Asuntos Exteriores del Parlamento, afirmó que celebrar elecciones durante la guerra «es precisamente lo que (Vladímir) Putin quiere: una feroz lucha interna en Ucrania que rompa nuestra unidad».
Los diputados de la oposición Yaroslav Zhelezniak y Mikola Kniazhitski también rechazaron la idea, al señalar que las elecciones en plena guerra están prohibidas por la Constitución, que no puede ser modificada bajo la ley marcial, y que la idea de las elecciones ha figurado entre las exigencias de Moscú a Ucrania.
«Cualquiera que plantee el tema de las elecciones durante una guerra activa pone en peligro la existencia del país. Una campaña electoral supone unos meses de lucha interna, división, acusaciones mutuas y parálisis de la gobernabilidad en un país que lucha por sobrevivir», declaró Bogdan Krutevich, exjefe de Estado Mayor del regimiento Azov, quien añadió que Fédorov debe también asumir cierta responsabilidad por el estado de la gobernanza que critica, ya que formó parte del sistema durante siete años.
Desafíos
Olga Aivazovska, miembro de un grupo de trabajo sobre posibles elecciones en tiempos de guerra, afirmó que, durante su mandato como ministro, Fédorov no apoyó su labor, que comenzó después de que Zelenski aceptara en principio, bajo la presión de Estados Unidos, celebrar elecciones una vez garantizada la seguridad.
El trabajo se paralizó en abril tras la interrupción de las conversaciones entre Ucrania, Rusia y Estados Unidos, y el Ministerio de Defensa se negó a enviar representantes para tratar los preparativos para que los soldados pudieran votar. Los desafíos son enormes, señaló Aivazovska, ya que un 50 % de los ucranianos viven actualmente fuera de sus lugares de residencia oficiales.
La experta constitucional Yulia Kirichenko argumentó que no se pueden garantizar elecciones democráticas durante la guerra. Según ella, es imposible asegurar la libre expresión de la voluntad, una competencia política genuina, la libertad de campaña y el secreto del voto.
Algunos candidatos, añadió, podrían verse obligados a hacer campaña bajo el control efectivo de las autoridades a través de la jerarquía militar.
Presión a Zelenski
Aunque las elecciones siguen siendo improbables, la declaración de Fédorov no significa su derrota política total ni que la presión sobre Zelenski vaya a disminuir.
“Su discurso es polémico, pero sería interesante ver su plan”, dijo Olena Mikula, diseñadora gráfica de Leópolis que había protestado contra el despido de Fédorov.
Si las elecciones se celebraran hoy, ella probablemente votaría por Fédorov en lugar de por Zelenski, a pesar de que el primero sigue siendo un desconocido como líder político tras haberse labrado una reputación principalmente por la digitalización del Gobierno.
Además, la respuesta tibia a su convocatoria electoral no disminuye la necesidad de exigir responsabilidades a las autoridades, ya que Zelenski es criticado por la falta de transparencia en la toma de decisiones y su equipo se enfrenta a investigaciones anticorrupción mientras la guerra no muestra signos de terminar.
“Cambiar a quienes están en el poder en medio de la guerra es muy peligroso, pero debemos mantener la presión sobre el presidente y el gobierno”, declaró Ludmila Shchedrik, la manifestante de Leópolis citada anteriormente. EFE
ra-rz/lss