El papel de EE.UU. en Cuba divide a la Eurocámara en una moción sobre la crisis en la isla
Estrasburgo (Francia), 17 jun (EFE).- El papel de Estados Unidos y sus embargos económico y energético sobre Cuba en la grave crisis humanitaria que vive la isla dividieron este miércoles a los grupos de centroderecha y a los de izquierda en el Parlamento Europeo, que difieren sobre si mencionar el efecto de estos bloqueos en la situación en el país.
El texto que por el momento reúne el apoyo de un mayor número de eurodiputados es el impulsado por los grupos de centroderecha del Parlamento Europeo, que apuestan por urgir a la Unión Europea a suspender el acuerdo de diálogo político y cooperación con Cuba si este país no da en el corto plazo «pasos concretos y significativos» hacia convertirse en una democracia plena.
El texto, que se someterá a voto este jueves, cuenta de momento con el apoyo del Partido Popular Europeo, los Conservadores y Reformistas Europeos (ECR) y los liberales de Renovar Europa. Los tres grupos suman 343 diputados, a 18 de la mayoría absoluta que permitiría sacar adelante la resolución.
Con socialdemócratas y verdes promoviendo una resolución alternativa para mencionar el papel de Estados Unidos en la situación, el centroderecha está a la espera de conocer el sentido de voto de Patriotas por Europa, que ha presentado varias enmiendas para endurecer el tono contra el régimen cubano y vincula su apoyo al texto final a que estas adendas salgan adelante.
«El Parlamento Europeo tiene la oportunidad de dar un nuevo bofetón, pero fuerte y de verdad, para acabar con la tiranía cubana y lo que no podemos aceptar es que el Partido Popular Europeo vuelva otra vez a echarse en brazos de los progres», dijo a EFE el jefe de la delegación de Vox en el Parlamento Europeo, Jorge Buxadé.
El texto actualmente sobre la mesa urge a la diplomacia comunitaria y a los Estados miembros a que suspendan el Acuerdo de diálogo político y de cooperación con Cuba «a no ser que en el corto plazo se tomen pasos claros, concretos y significativos» hacia una «democracia plena y multipartido en la que no se persiga a los disidentes y se respeten las libertades fundamentales».
En concreto, los eurodiputados piden un plan específico para esta transición política, la liberación inmediata e incondicional de los casi 1.300 presos políticos y la posibilidad de retorno sin consecuencias para los cubanos en el exilio.
El texto del grupo centroderecha europarlamentario condena la represión sistemática del régimen cubano, pide sanciones contra el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, e incide en que, para Cuba, «la única forma de salir del sufrimiento, la pobreza y el aislamiento será un cambio profundo económico y político que lleve sin retrasos a una transición democrática».
El hecho de que el texto no haga ninguna referencia al embargo económico y presión energética de Estados Unidos a Cuba ha provocado que socialdemócratas y verdes no firmen este texto pese a estar de acuerdo con otros puntos y en su lugar presenten un documento alternativo que urge a Estados Unidos a acabar con lo que tildan de «prácticas ilegítimas» contra Cuba.
Según explicó a EFE la negociadora socialista, Leire Pajín, su grupo comparte la denuncia de «la realidad de los derechos políticos» en Cuba, la exigencia de reformas políticas y económicas y la demanda de liberación de todos los presos políticos y de respeto de los derechos fundamentales.
«Si esta resolución lo que pretende es reflejar la situación de grave deterioro humanitario que existe en la isla, hay que explicar todas las razones que conducen a ella», señaló Pajín, que señaló el embargo económico de larga data de Washington y el más reciente bloqueo petrolero de la administración Trump, que -dijo- «ha llevado a que hoy la población cubana no tenga acceso a lo más básico, ni a la electricidad, ni a medicinas ni a alimentos».
La eurodiputada socialista recalcó también que las medidas extraordinarias de la administración estadounidense están por primera vez afectando directamente a los intereses económicos de la Unión Europea, tras el anuncio de cadenas hoteleras como Melía o Iberostar de que dejarán de operar algunos de sus establecimientos en la isla.
«Cuando eso ocurre, tenemos que denunciar la situación en todos sus elementos desde el principio», incidió. EFE
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