El vicepresidente emiratí se reúne con Bin Salmán en Riad como signo de reconciliación
Riad, 29 sep (EFE).- El vicepresidente de Emiratos Árabes Unidos (EAU), Mansour bin Zayed Al Nahyan, se reunió este martes en Riad con el príncipe heredero saudí, Mohamed bin Salmán, en el que es el primer encuentro de líderes de los dos países desde que comenzaron las tensiones por el Yemen, el pasado diciembre.
Vista como un signo de reconciliación, la agencia oficial de noticias saudí, SPA, se limitó a decir que durante la reunión, la de más alto nivel desde que estalló la disputa y en la que también participó el ministro de Defensa saudí, Jalid bin Salmán, los dos políticos «repasaron las relaciones fraternales entre ambos países hermanos y los últimos acontecimientos en la región», sin dar más detalles.
El vicepresidente emiratí llegó hoy a Riad para una visita «fraternal», donde fue recibido en el Aeropuerto Internacional de Riad por el ministro de Defensa saudí, con quien se reunió también aparte para dialogar sobre cómo «fortalecer» las relaciones bilaterales «en diversos ámbitos», y que sirvan para los «intereses comunes de ambos países y en el beneficio de sus pueblos hermanos», indicó la agencia oficial de noticias emiratí, WAM.
El 30 de diciembre, Arabia Saudí -que lidera la coalición militar contra los rebeldes chiíes hutíes de Yemen y en la que antes participaba EAU- bombardeó el puerto yemení de Mukalla tras acusar a Emiratos de enviar barcos con armas y vehículos militares destinados a los separatistas del sur.
Por un lado, Riad respalda al gobierno yemení reconocido internacionalmente, mientras que Abu Dabi ha apoyado de forma estrecha al disuelto Consejo de Transición Sureño (CTS), que buscaba la secesión de la región meridional del Yemen.
Por este motivo, Arabia Saudí exigió la retirada de las fuerzas emiratíes de las zonas en las que tenían presencia en el Yemen, algo que Abu Dabi realizó.
El encuentro de hoy en Riad también se produce en un momento en el que los hutíes han avanzado y han tomado posiciones estratégicas en la costa occidental del Yemen, después de que los rebeldes lanzaran este verano una ofensiva a gran escala contra varias provincias en manos de las fuerzas leales al Gobierno yemení.
Las posiciones conseguidas les ha permitido a los insurgentes dominar el mar Rojo y su puerta de entrada, el estrecho de Bab al Mandeb.
La ofensiva fue respondida con una campaña de bombardeos de la coalición militar capitaneada por Riad y ataques terrestres de las tropas gubernamentales y otros grupos afines.
En paralelo, los hutíes mantienen una campaña de ataques contra instalaciones militares y energéticas de Arabia Saudí, a quien además imponen un bloqueo marítimo en el mar Rojo, lo que ha llevado al mayor productor de petróleo de la OPEP a crear alianzas multinacionales de defensa conjunta para proteger sus intereses económicos. EFE
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