The Swiss voice in the world since 1935

Claves para que un referéndum sea justo

Lugar de votación. Madre con cochecito.
Una ciudadana suiza despositando su voto en Berna, marzo de 2024. El día de la votación es importante, pero para que un referéndum sea justo, es necesario que también lo sean las fases previas y posteriores. Peter Klaunzer / Keystone

No solo en democracias como Suiza, sino también en países semidemocráticos o autoritarios se llevan a cabo referéndums. La pregunta es, ¿son realmente justos?

Aunque parezca sorprendente, Suiza comparte con muchas dictaduras del mundo un interés particular por los referéndums.

«Hoy en día casi todos los dictadores celebran elecciones», explica Robin Gut. Así intentan dar la apariencia de legitimidad democrática. Sin embargo, estas elecciones simuladas son complejas y requieren mucha gente: una oposición que no suponga una amenaza real, una estructura partidaria propia y candidatos. Cuantos más actores intervienen, mayor es la incertidumbre y los riesgos imprevisibles para el régimen.

«En cambio, todos esos problemas desaparecen cuando se recurre a un referéndum», aclara Gut, politólogo en el Centro para la Democracia de Aarau (ZDA), que estudia cómo los Estados no democráticos y semidemocráticos utilizan los referéndums.

¿Por qué hay referéndums en autocracias?

Los referéndums son populares entre los dictadores porque les permiten decidir fácilmente el tema, la pregunta y el momento de la votación, algo que no ocurre con las elecciones periódicas. Al mismo tiempo, legitiman la dictadura o sus proyectos de manera similar.

Contenido externo

Un dictador puede anunciar un referéndum con apenas unos días de antelación y sorprender a todos. La Comisión de Venecia del Consejo de Europa establece en su Código de Buenas PrácticasEnlace externo que, para que un referéndum democrático sea adecuado, el período mínimo entre el anuncio y la votación debe ser de un mes, para permitir la formación de la opinión pública.

El Código de Buenas Prácticas como referencia

«La justicia de un referéndum no se mide solo por si el día de la votación los ciudadanos pudieron emitir su voto libremente», subraya la jurista Regina Kiener, que colaboró en el Código de Buenas Prácticas. El Estado debe proteger y garantizar la libre formación de opinión. Eso incluye, según Kiener, que ambas partes puedan «expresarse por igual antes del referéndum» y «tener una presencia adecuada en los medios de comunicación».

El Código de Buenas Prácticas puede servir, añade Kiener, «como referencia para determinar si un Estado puede considerarse una democracia basada en el Estado de derecho».

1. Derecho de voto universal. Todos los grupos sociales, especialmente las minorías, deben tener acceso igualitario al proceso.

2. Libre formación de opinión y trato igualitario de ambas partes en la campaña.

3. Votación secreta, sin coacción ni intimidación.

4. Marcos normativos claros.

5. Pregunta del referéndum clara y equilibrada.

6. Organización y supervisión imparcial e independiente.

7. Observadores internacionales y locales de todas las posiciones deben poder supervisar la votación y el recuento.

8. Mecanismos legales efectivos para recurrir ante irregularidades.

Desde la época de Napoleón, los gobernantes autoritarios recurren con frecuencia a los referéndums en todo el mundo; en el siglo XXI, ejemplos de ello son la monarquía de Marruecos, el presidente turco Erdogan o Vladimir Putin, a los que los observadores critican por considerarlos antidemocráticos.

Las críticas sobre la falta de equidad en algunos referéndums no son exclusivas de regímenes autoritarios y también se dan en democracias liberales. En Suiza, por ejemplo, las informaciones consideradas parciales en campañas de votación han llegado en varias ocasiones a los tribunales.

Tras el referéndum del Brexit de 2016 en el Reino Unido, además, hubo voces que cuestionaron el resultado y lo calificaron como «no la voluntad del pueblo».

>> ¿Cómo funciona la democracia directa en Suiza? Se lo explicamos aquí:

Mostrar más
entrega de firmas

Mostrar más

Democracia suiza

Cómo funciona la democracia directa en Suiza

Este contenido fue publicado en El peculiar caso suizo de democracia directa donde se emplea la iniciativa popular y el referéndum para que la ciudadanía pueda tener la última palabra.

leer más Cómo funciona la democracia directa en Suiza

¿Pueden los referéndums en dictaduras fomentar la democracia?

Que un referéndum tenga lugar en una democracia no garantiza su equidad; en una dictadura, en cambio, difícilmente puede ser justo.

«Siempre habrá problemas en referéndums en países no democráticos», insiste Gut. La base para un referéndum justo es la democracia, el Estado de derecho y las libertades civiles. Se necesitan libertad de reunión, de expresión y de prensa. «Sin estas condiciones, no hay un proceso de formación de opinión libre posible».

gráfico
Kai Reusser SWI swissinfo.ch

Los politólogos españoles Sergio Velasco y Alberto Penadés han demostradoEnlace externo que los referéndums impuestos «desde arriba» no son otra cosa que instrumentos para las dictadurasEnlace externo. Sin embargo, también citan algunos casos en los que referéndums en regímenes autoritarios sí promovieron la democratización: en España en 1976, tras la muerte del dictador Francisco Franco, y en Chile en 1988, cuando una mayoría votó el fin de la dictadura de Augusto Pinochet.

Estos casos de «suicidio institucional» de un régimen son excepciones, señalan. Y concluyen que los dictadores se mantienen más tiempo en el poder gracias a los referéndums, enfrentando menos resistencia interna y debilitando la movilización de la oposición.

Referéndums en Tailandia y Bangladés

En 2026 se celebraron referéndums en dos países situados a medio camino entre la dictadura y la democracia liberal: Tailandia y Bangladés. El último referéndum tailandés, en 2016, fue criticadoEnlace externo por la baja calidad de la información y porque ni siquiera llegó a toda la población. Robin Gut señala también la intimidación y la desinformación como problemas.

En Tailandia, la pregunta fue sencilla: ¿Está usted a favor de una nueva Constitución? Según Gut, adecuada para un referéndum. Más problemática fue la de Bangladés, donde se votaron múltiples reformas de forma conjunta, lo que genera confusión en la opinión ciudadana.

Problemas en Italia, aciertos en Irlanda

Para que un referéndum sea justo, las reglas deben ser claras desde el principio. Los partidarios y opositores deben confiar en el Estado de derecho, también respecto al procedimiento de votación.

«Es importante que un referéndum siga reglas claras: la Constitución o la ley deben establecer el procedimiento». En Suiza eso está relativamente regulado, pero a nivel internacional existen ejemplos donde no es así, incluso fuera de dictaduras.

Contenido externo

Gut critica los referéndums no vinculantes: «Si voy a votar, debo confiar en que mi voto tendrá efecto». Un resultado consultivo que desagrade a la política puede ser ignorado; si le favorece, interpretado como apoyo a decisiones ya tomadas. Ninguno de los dos casos refleja el sentido de un referéndum.

Ejemplos positivos son los referéndums en Irlanda, donde un Consejo Ciudadano estudió a fondo un tema polémico, como la legalización del aborto, y tras sus recomendaciones públicas toda la población pudo votar.

En Italia, en cambio, el sistema es más cuestionado: los referéndums necesitan una participación elevada para ser válidos, salvo los constitucionales, como el de marzo de 2026, y por eso a menudo no queda claro si la abstención significa rechazo o desinterés.

Derecho internacional y democracia directa

Los referéndums en Suiza no pueden contradecir el derecho internacional obligatorio, ya que, de lo contrario, una mayoría podría vulnerar los derechos de una minoría. «No se puede votar sobre si introducir la esclavitud», señala Gut. No obstante, la aplicación práctica de algunos referéndums suizos puede verse complicada por el derecho internacional, como ocurrió con la prohibición de minaretes o la iniciativa sobre la imprescriptibilidad de delitos graves.

Gut considera normal que en democracias muchos políticos vean los referéndums como un estorbo, pero subraya que para que una votación sea justa, la política no debe distorsionar sus resultados.

No obstante, los referéndums no son un contrapunto a la política representativa. Referéndums e iniciativas populares interactúan constantemente con la labor del Gobierno y del Parlamento. Como apuntaEnlace externo Alice el-Wakil, profesora asistente en la Universidad de Copenhague: «En democracia ningún actor institucional tiene la “última palabra”. Se toman decisiones, pero la discusión continúa».

Después de un referéndum, siempre viene el siguiente paso. La democracia es un proceso continuo, donde todos deben poder participar.

Texto original editado por Balz Rigendinger. Adaptado del alemán por Carla Wolff.

Mostrar más

Debate
moderado por Benjamin von Wyl

¿Qué experiencias ha tenido en su país con los referéndums?

¿Ha participado alguna vez en un referéndum? ¡Cuéntenos su experiencia!

Ver la discusión

>> A continuación, un vídeo explicativo sobre las votaciones populares en Suiza:

Mostrar más
Propaganda votaciones populares en Suiza

Mostrar más

Democracia

¿Son justas las votaciones populares en Suiza?

Este contenido fue publicado en Votaciones populares se celebran en democracias y también en regímenes autoritarios. ¿Cuáles son las diferencias? ¿Son justas las votaciones populares en Suiza?

leer más ¿Son justas las votaciones populares en Suiza?

Los preferidos del público

Los más discutidos

En cumplimiento de los estándares JTI

Mostrar más: SWI swissinfo.ch, certificado por la JTI

Puede encontrar todos nuestros debates aquí y participar en las discusiones.

Si quiere iniciar una conversación sobre un tema planteado en este artículo o quiere informar de errores factuales, envíenos un correo electrónico a spanish@swissinfo.ch.

SWI swissinfo.ch - Sociedad Suiza de Radio y Televisión SRG SSR

SWI swissinfo.ch - Sociedad Suiza de Radio y Televisión SRG SSR