Empresarios armenios y turcos confían en saborear pronto los frutos de la normalización
Beatriz Arslanián
Ereván, 3 sep (EFE).- Empresarios de Armenia y Turquía abogaron este jueves en Ereván porque el actual proceso de normalización entre ambos países se traduzca en la apertura de la frontera común, cerrada desde 1993, para reducir los costes de transporte, impulsar el comercio directo y fomentar las inversiones conjuntas.
Hombres de negocios de ambos lados de la frontera se reunieron en la capital armenia en la primera jornada de una conferencia de dos días financiada por la Unión Europea (UE), que continuará este viernes con reuniones bilaterales en el marco de la feria Armenia Expo 2026.
Comercio y diplomacia
“Hace 33 años que decimos que la frontera se abrirá pronto”, ironizó durante el encuentro Arsén Ghazarián, presidente de la Unión de Industriales y Empresarios de Armenia (UMBA), quien afirmó que los vínculos comerciales entre empresarios armenios y turcos nunca llegaron a interrumpirse por completo pese a la falta de relaciones diplomáticas.
Según Ghazarián, mercancías y servicios turcos continuaron entrando a Armenia durante estas tres décadas, con volúmenes que en distintos periodos alcanzaron entre 150 y 300 millones de dólares, mientras que las posibilidades de exportación armenia hacia Turquía fueron mucho más limitadas, dependiendo de terceros países.
El empresario armenio destacó además la presencia en Ereván de representantes de Van, Igdir y Kars, provincias orientales turcas situadas a escasa distancia de Armenia pero cuyos emprendedores deben actualmente realizar largos rodeos para cruzar de un lado al otro.
La apertura de los pasos fronterizos permitiría, aseguró, reducir drásticamente los costos logísticos y favorecer especialmente a las regiones próximas a la frontera.
Necdet Takva, presidente de la Cámara de Comercio e Industria de Van, explicó que los 82 empresarios que viajaron a Armenia intentaron acceder directamente por el paso fronterizo de Margara, pero finalmente tuvieron que llegar a Ereván a través de Georgia. Una frontera abierta reduciría la distancia por carretera entre ambas ciudades a 290 kilómetros.
“La diplomacia puede abrir el camino, pero la fuerza que lo convierte en permanente y crea prosperidad para las sociedades es el comercio”, afirmó el empresario turco.
Armenia, puente a otros mercados
Takva precisó que su delegación no representa la política del Gobierno turco sino los intereses económicos de su provincia. Además, propuso establecer en Van una representación permanente encargada de coordinar las relaciones comerciales entre ambos países, una iniciativa que calificó de “necesidad estratégica”.
Los empresarios turcos también ven Armenia como una posible puerta hacia mercados más amplios.
Takva señaló que compañías de su país podrían establecer producciones conjuntas en las zonas económicas libres armenias y, si cumplen los requisitos de valor añadido local, beneficiarse del acceso de Armenia al mercado de la Unión Económica Euroasiática, que tiene alrededor de 180 millones de consumidores.
Turismo y construcción, entre ámbitos a cooperar
Entre los sectores con posibilidades de cooperación mencionó materiales de construcción, productos químicos, plásticos, embalajes, muebles y manufacturas, mientras que destacó las capacidades armenias en áreas como la metalurgia y el textil.
Takva también puso el foco en el efecto social de la frontera cerrada. Señaló que los pasos fronterizos bloqueados no afectan únicamente al transporte de mercancías, sino también a los contactos entre personas y a la posibilidad de construir confianza entre las dos sociedades.
En ese marco, defendió el papel que durante años desempeñaron organizaciones de la sociedad civil y asociaciones empresariales en mantener abiertos canales de comunicación pese al estancamiento político.
Por su parte, Ghazarián señaló oportunidades en turismo, agricultura, construcción e inversiones conjuntas y aseguró que no teme que una eventual llegada más fuerte de capital turco desplace a los empresarios locales.
“Nuestro negocio ya está establecido, tenemos la infraestructura necesaria y estamos preparados para competir”, sostuvo.
Apoyo europeo
El jefe de la Delegación de la UE, Vassilis Maragos, calificó el encuentro de “histórico” y reafirmó el apoyo comunitario tanto a la normalización entre Armenia y Turquía como a una mayor conectividad regional.
Maragos destacó posibilidades de cooperación en transporte, energía, energías renovables, redes eléctricas y turismo y afirmó que una mejora de las relaciones puede atraer nuevas inversiones y generar mayor estabilidad regional.
El escenario también dejó una imagen cargada de simbolismo. Varias salas del hotel donde se desarrolló la primera jornada del foro, que se trasladará este viernes al complejo Karen Demirchián de Ereván, llevan nombres de localidades situadas hoy en el este de Turquía y vinculadas históricamente con la presencia armenia.
Así, empresarios de ambos países debatían sobre comercio, fronteras y normalización en salones cuyos nombres remitían a una geografía común que durante décadas ha sido también uno de los puntos más sensibles de la relación armenio-turca.EFE
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