Fiscalía alemana abre diligencias preliminares a Scholz por un posible delito de injurias
Berlín, 6 mar (EFE).- La fiscalía de Berlín ha abierto diligencias preliminares por un posible delito de injurias cometido por el canciller alemán saliente, Olaf Scholz, que el mes pasado llamó «bufón» al senador de Cultura berlinés, el cristianodemócrata Joe Chialo, según informó este jueves el diario local Tagesspiegel.
La fiscalía de Berlín confirmó a dicho medio que, tras recibir varias denuncias, está estudiando si las palabras de Scholz, que desataron en su momento alegaciones de racismo contra el canciller, por ser Chialo negro, podrían ser constitutivas de delito.
Los hechos ocurrieron a principios de febrero, antes de las elecciones generales del día 23 de dicho mes, en un evento privado en la capital alemana.
Tras trascender la noticia, el propio Scholz reconoció que se había referido a Chialo como «bufón» cuando hablaba con un periodista sobre la decisión de los democristianos de aceptar los votos de la ultraderecha para aprobar sendas iniciativas parlamentarias.
Cuando su interlocutor indicó que entre los democristianos también hay figuras más liberales, el canciller aludió a Chialo diciendo que «todos los partidos tienen su bufón».
«El término que usé no cuenta coloquialmente con connotaciones racistas y no lo empleé con esa intención. La alegación de racismo es absurda y construida de forma artificial», aseguró el canciller en X.
El propio senador de Cultura afirmó entonces que las palabras habían sido «humillantes e hirientes», pero no atribuyó racismo a Scholz, como sí que hicieron algunas voces dentro de su partido, la Unión Cristianodemócrata (CDU).
Según Tagesspiegel, Chialo no ha denunciado la presunta ofensa, por lo que no se podría acusar a Scholz de un delito de injurias simple, según el artículo 185 del código penal, pero hipotéticamente se le podría imputar un delito de injurias a políticos.
Regulado en el artículo 188 del código penal, éste puede ser castigado con una pena de multa o incluso con entre uno y tres años de prisión y puede ser investigado de oficio por la fiscalía.
No obstante, este delito presupone que la injuria se haya difundido públicamente y con el objetivo de dificultar la actividad política del ofendido, algo que difícilmente se puede sostener en el caso de las palabras de Scholz. EFE
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