HRW denuncia la muerte de al menos 49 civiles en ataques yihadistas en Burkina Faso
Nairobi, 15 sep (EFE).- Human Rights Watch (HRW) denunció este lunes que al menos 49 civiles han muerto desde mayo en ataques perpetrados por dos grupos terroristas en Burkina Faso y advirtió de que, mientras la violencia yihadista desplaza a miles de personas, el Gobierno apunta cada vez más contra civiles en sus operaciones de contrainsurgencia.
«Las autoridades deberían brindar mayor protección a la población en riesgo, investigar los abusos -incluidos los cometidos por el Ejército y las milicias aliadas- y procesar de manera justa a los responsables», afirmó en un comunicado la investigadora sénior para el Sahel de HRW, Ilaria Allegrozzi.
Según la ONG, el Grupo de Apoyo al Islam y a los Musulmanes (Jama’at Nusrat al-Islam wa al-Muslimeen, JNIM), afiliado a la red yihadista Al Qaeda, atacó la ciudad de Djibo, en la región del Sahel, el pasado 11 de mayo, y la aldea de Youba, en el norte del país, el 3 de agosto, matando en total a 40 civiles.
En Djibo, cientos de combatientes asaltaron una base militar, mataron a decenas de soldados y ejecutaron al menos a 26 civiles en barrios residenciales, además de incendiar comercios y centros de salud. En Youba, los insurgentes asesinaron a 14 personas, entre ellas una mujer y cuatro niños, que murieron calcinados en un comercio al que prendieron fuego.
Por su parte, el Estado Islámico atacó el 28 de julio un convoy humanitario que se dirigía a la sitiada localidad de Gorom Gorom, en la provincia de Oudalan (noreste), causando al menos nueve muertos.
HRW criticó que el Gobierno burkinés apenas ha avanzado en la investigación de los abusos cometidos por sus propias fuerzas de seguridad durante operaciones de contrainsurgencia, mientras que el tribunal especializado en terrorismo creado en 2017 en Uagadugú, la capital, carece de recursos y personal suficientes.
Así, la ONG pidió a la Unión Africana (UA) -que el pasado 17 de julio nombró al presidente de Burundi, Évariste Ndayishimiye, como su enviado especial para el Sahel- que investigue y procese adecuadamente a todos los responsables de abusos graves, y brinde apoyo técnico y financiero al tribunal especializado.
Burkina Faso se enfrenta, desde 2015, a grupos yihadistas ligados a Al Qaeda y al Estado Islámico que controlan muchas zonas de este país de la región del Sahel y atacan constantemente a la población.
Miles de personas han muerto en numerosos ataques y más de dos millones se han visto obligadas a abandonar sus hogares.
El país encajó dos golpes de Estado en 2022: uno el 24 de enero, dirigido por el teniente coronel Paul-Henri Sandaogo Damiba, y otro el 30 de septiembre, encabezado por el capitán Ibrahim Traoré, quien dirige actualmente la nación.
Ambos golpes llegaron tras el descontento entre la población y el Ejército por los incesantes ataques yihadistas. EFE
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