ISA inicia una nueva ronda de negociaciones sobre minería submarina bajo una gran presión
San Juan, 7 jul (EFE).- La Autoridad Internacional de los Fondos Marinos (ISA, en inglés) comienza este lunes una nueva ronda de negociaciones sobre un código para regular la minería submarina, con los grupos ambientalistas y numerosos gobiernos instando a una moratoria de esta industria pese a la acción unilateral de Estados Unidos.
El Consejo de la ISA mantendrá un encuentro en Jamaica desde hoy y hasta el 18 de julio, mientras que su Asamblea se reunirá entre el 21 y el 25 de este mes, en las primeras negociaciones desde que el presidente estadounidense, Donald Trump, firmara en abril pasado una orden ejecutiva para facilitar la minería en aguas profundas.
Coincidiendo con el inicio de las reuniones, la Deep Sea Conservation Coalition (DSCC), que agrupa a unas 130 organizaciones, ha reiterado su llamamiento a la comunidad internacional para «establecer urgentemente una moratoria a la minería destructiva en aguas profundas para prevenir daños irreversibles a los ecosistemas oceánicos».
Según denuncia hoy en un comunicado, los Estados miembros de la ISA reanudarán las negociaciones sobre un Código de Minería «profundamente defectuoso e incompleto», a pesar de la creciente preocupación y oposición mundial.
Un total de 37 países, junto con importantes instituciones financieras, empresas, expertos en derechos humanos, científicos y pescadores, solicitan una moratoria o una pausa.
Emma Wilson, asesora de políticas del DSCC, ha declarado que expertos independientes de primer nivel coinciden en que faltan entre 10 y 15 años para contar con la base científica necesaria para tomar decisiones informadas sobre la minería en aguas profundas.
«Acelerar este complejo proceso de negociación para apaciguar a una industria sin experiencia previa corre el riesgo de legitimar daños irreversibles al océano, todo a cambio de ganancias económicas inexistentes», ha denunciado Wilson.
La ISA se reúne en un momento en que The Metals Company (TMC) intenta explotar unilateralmente los fondos marinos internacionales al amparo de la legislación nacional estadounidense, una medida ampliamente condenada por los Estados miembros de la ISA.
La secretaria general de la ISA, Leticia Carvalho, aseguró el pasado marzo que una acción unilateral de The Metals Company constituiría una violación del derecho internacional.
Por su parte, Greenpeace ha señalado este lunes en un comunicado que «los Gobiernos no son impotentes ante la connivencia de los mineros de aguas profundas con Trump», quien firmó la orden ejecutiva con el fin de reducir la dependencia de Estados Unidos de proveedores extranjeros de minerales críticos.
«Estamos presenciando los peligros que surgen cuando las naciones toman medidas unilaterales sin considerar las consecuencias colectivas (…) Las profundidades marinas no deben ser víctimas de la usurpación depredadora de las corporaciones. Es hora de que los gobiernos de la ISA se comprometan con una moratoria», afirma Louisa Casson, activista de Greenpeace presente en la reunión de Jamaica.
Greenpeace ha alertado, además, de que la ISA corre el riesgo de ceder a la presión corporativa, ya que el presidente del Consejo, Duncan Laki, ha dado instrucciones para que se aceleren las conversaciones para finalizar un Código de Minería para este año, lo que allanaría el camino a esta industria. EFE
mv/icn