Líder opositor celebra que la OEA convoque a cancilleres por la situación en Nicaragua
San José, 19 ago (EFE).- El dirigente opositor nicaragüense desnacionalizado Juan Sebastián Chamorro celebró este miércoles la votación de la Organización de los Estados Americanos (OEA) que aprobó convocar de forma urgente a una reunión, todavía sin fecha, de los ministros de Exteriores del organismo para abordar la situación de Nicaragua, tras la amenaza de su presidente, Daniel Ortega, de cancelar las elecciones.
«Apabullante victoria de la democracia en Nicaragua. Con 29 votos a favor, uno en contra y otro en abstención, se aprueba reunión de consulta de cancilleres para la discusión colectiva sobre Nicaragua y tomar acciones que en derecho corresponde», destacó -en un audio enviado a los medios desde el exilio- el líder opositor.
La resolución -aprobada por 29 países, la abstención de México y el voto en contra de Brasil- propone «el nivel más alto de consulta diplomática al alcance» de la OEA, declaró el subsecretario de Estado de EE.UU. para Asuntos del Hemisferio Occidental, Michael Kozak, quien pidió al organismo mostrar «más que palabras en un papel».
Dentro de la Carta Democrática Interamericana de la OEA, la convocatoria de una reunión de consulta de Ministros de Relaciones Exteriores es «el mecanismo de más alto nivel para que los Estados miembros reaccionen colectivamente ante una crisis democrática como la que se está dando en Nicaragua», indicó Chamorro, uno de los 222 exdetenidos políticos que fueron desterrados y privado de su nacionalidad y sus bienes hace más de tres años.
El líder opositor explicó que la reunión de consulta tiene como función considerar asuntos urgentes y de interés común y actuar como órgano de consulta o toma de decisiones.
«Los gobiernos americanos pueden coordinar posiciones con países como Estados Unidos, Canadá, la Unión Europea incluso, y otro países para apoyar una transición y exigir condiciones democráticas», añadió Chamorro, quien recordó que una reunión similar ocurrió en 1978, convocada por Venezuela, para abordar el deterioro de la situación en Nicaragua bajo la dictadura de Anastasio Somoza Debayle.
En 1978 la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) rindió un informe y en junio de 1979 convocaron de nuevo a otra reunión de cancilleres de la OEA, donde se «adoptó una resolución que pidió el reemplazo inmediato y definitivo del régimen somocista», apuntó el dirigente.
«Aunque los tiempos han cambiado, y ojalá una resolución de este tipo se pueda dar, la OEA le está dando a todos los países de la región, incluyendo los Estados Unidos quien promocionó esta resolución de reunión, acciones colectivas o individuales en contra de la dictadura», anotó Chamorro.
A su juicio, elevar la discusión a nivel de cancilleres «acuerpa a cualquier país a tomar acciones en contra de una dictadura que se ha renegado del orden internacional».
Nicaragua está gobernada desde 2007 por Ortega, un exguerrillero sandinista de 80 años que, desde 2017, dirige el país junto a su esposa, Rosario Murillo, primero como vicepresidenta y, con la reforma constitucional de 2025, como copresidenta.
Estados Unidos acusó entonces a Murillo de haberse inventado el cargo de copresidenta sin elecciones, sin mandato y sin legitimidad.
El país centroamericano debía celebrar elecciones generales en noviembre de 2026 pero las enmiendas constitucionales ampliaron el periodo presidencial por lo que estarían previstas para noviembre de 2027.
Sin embargo, el pasado 19 de julio, Ortega sentenció durante un acto público, para conmemorar el 47 aniversario de la revolución sandinista, celebrado en Managua: «Aquí no volverán a haber elecciones para que por allí intenten ellos (oposición) atrapar el Gobierno, atrapar el poder». EFE
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