Líder opositor sursudanés media para detener los combates en el norte y poner fin a crisis
Yuba, 6 mar (EFE).- El líder opositor y vicepresidente de Sudán del Sur, Riek Machar, está mediando con la milicia denominada ‘Ejército Blanco’ para que evacue una base de las Fuerzas Armadas que ocupó en el estado septentrional de Alto Nilo, acto que provocó una oleada de arrestos contra importantes cargos políticos y militares en Yuba y desató una crisis política en el país africano.
«Riek Machar se encuentra ahora en su oficina y está en contacto con los líderes del ‘Ejército Blanco’ de Nasir (Alto Nilo) para que evacuen la base del Ejército que ocuparon a principios de semana», dijo a EFE el portavoz de la oposición armada de Sudán del Sur, Pouk Bulang.
La violencia en Nasir estalló después de que las fuerzas gubernamentales enviaran un contingente a la ciudad para relevar a las que se encontraban allí, lo que fue interpretado como una amenaza por el ‘Ejército Blanco’, un grupo armado compuesto por miembros de la tribu Nuer, la segunda más grande de Sudán del Sur.
El ‘Ejército Blanco’, aliado a la oposición armada y cuyo nombre proviene de la costumbre que tienen sus efectivos de embadurnarse el cuerpo con ceniza de estiércol de vaca para repeler a los mosquitos, efectuó un ataque contra un campamento del Ejército sursudanés y tomó una guarnición.
Eso provocó que las fuerzas leales al presidente Salva Kiir detuvieran al ministro de Petróleo, Puot Kang Chol, y al jefe del Estado Mayor adjunto, Gabriel Duop Lam, ambos muy cercanos a Machar y a los que el Gobierno acusa de estar detrás de la violencia contra las tropas gubernamentales en Nasir.
Asimismo, las fuerzas de seguridad se desplegaron alrededor de la residencia del vicepresidente Machar en Yuba, ciudad que este jueves volvió a la normalidad después de que los efectivos se retiraran de las calles y la actividad regresara a la capital sursudanesa.
El Gobierno de Kiir ha asegurado estar comprometido a no devolver a Sudán del Sur a la guerra y con la implementación del acuerdo de paz que en 2018 puso fin al conflicto de un lustro entre el Ejecutivo y la oposición armada liderada por Machar, que provocó la muerte de alrededor de 400.000 personas.
En ese acuerdo se estableció que Kiir ejercería como presidente y Machar como vicepresidente, mientras que los distintos ministerios se repartirían entre simpatizantes de uno y otro bando.EFE
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