La defensa domina en las elecciones generales de Letonia ante la amenaza de Rusia
Juris Kazha
Riga, 1 oct (EFE).- La campaña de las elecciones generales de Letonia del sábado ha estado marcada por el impacto de la defensa en un país cuyo Ejército lleva a cabo hasta el próximo jueves su gran ejercicio militar anual, maniobras que abarcan desde la frontera oriental hasta el combate en los suburbios de Riga, mientras pesa la amenaza rusa en un país donde la OTAN está presente con un notable destacamento español.
Las maniobras, llamadas «Namejs 2026» y en las que participan 12.000 militares, comenzaron el pasado 2 de septiembre y en ellas se ensayan combates en todo el país, desde las zonas orientales fronterizas con Rusia y Bielorrusia hasta combates urbanos en la capital, Riga, y en la ciudad portuaria de Liepaja.
Estos ejercicios, en los que participan efectivos de Canadá, Estados Unidos y de otros países aliados desplegados en el marco de la presencia de la OTAN en el flanco oriental de la Alianza Atlántica, muestran la relevancia de la seguridad y la defensa en Letonia, país con unos 450 kilómetros de frontera con Bielorrusia y Rusia, y en el que hay consenso para llevar al 5 % del PIB el gasto militar.
En Letonia hay destacados unos 600 soldados españoles en la gran base de la Alianza situada en Ādaži, a unos 25 kilómetros al norte de Riga.
Forman parte de la Brigada Multinacional de la OTAN con medios como carros de combate Leopard 2E y vehículos de combate de infantería Pizarro.
Consenso en llevar el gasto militar al 5 %
Según datos del pasado mes de marzo del Ministerio de Defensa de Letonia, el presupuesto militar llegaba al 4,73 % del PIB, casi 2.158 millones de euros.
La mayoría de los candidatos en las elecciones apoyan alcanzar el 5 % de gasto en defensa, desde la conservadora Lista Unida (AS) del primer ministro Andris Kulbergs, formación que lidera en la última encuesta publicada por la radiotelevisión pública LSM, que le atribuye un 22,7 % de la intención de voto, hasta la populista nacional-conservadora Letonia Primero (LPV) y la coalición electoral prorrusa y socialconservadora Poder Soberano/Nuevos Letones (SV/JL).
A esos dos partidos, el sondeo de LSM les atribuye respectivamente un 14,1 % y un 13,3 % de los votos.
También respaldan un elevado gasto en defensa e instan a prestar un firme apoyo a Ucrania los progresistas socialdemócratas (P).
Éstos quedaron en la oposición tras el colapso, en primavera, de la coalición que liderara entonces la primera ministra Evika Siliņa, de la centrista Nueva Unidad (JV), después de que unos drones errantes procedentes de la guerra ruso-ucraniana impactaran contra unos depósitos de combustible vacíos en una ciudad del este de Letonia.
Siliņa responsabilizó entonces al ministro de Defensa, Andris Sprūds, integrante socialdemócrata del gabinete, de los retrasos en la alerta sobre la incursión de los drones y de la falta de capacidad para derribarlos.
Ante una Rusia convertida en «matón»
Kulbergs ha reconocido que su país tiene como vecino oriental a una Rusia que actúa como el «matón» que no respeta las reglas, por lo que ha instado a impulsar la producción militar, a aplicar sanciones que se hagan cumplir de verdad y a que la UE asuma un compromiso más firme con Ucrania.
Sin embargo, también ha afirmado que no espera que Rusia abra un «segundo frente» en el este europeo, donde, según su ministra de Asuntos Exteriores, Baiba Braže, de Nueva Unidad, las acciones de Rusia en el territorio oriental del Viejo Continente son algo que va más allá de la «guerra híbrida», pues habló de guerra «no convencional».
Frente a esta amenaza, Letonia ha reforzado sus fronteras orientales, una labor considerada por el país como una prioridad que costará, entre 2024 y 2029, 303 millones de euros en fortificaciones y en medidas de «contramovilidad».
Por ejemplo, según lo anunciado en 2024, las trincheras antitanque se iban a reforzar con bloques de hormigón y estructuras como los denominados «dientes de dragón» y minas antitanque, además de hacer un uso máximo de los obstáculos naturales, como pantanos, pequeños bosques y otras barreras naturales.
En sus labores de refuerzo fronterizo, Letonia se ha retirado de la Convención de Ottawa sobre la prohibición de minas antipersonales, lo que le permite adquirir, fabricar y desplegar este tipo de minas.
Las autoridades letonas han calificado sistemáticamente a Rusia de amenaza y de agresor potencial, aunque no inminente, contra Letonia y sus vecinos. EFE
jkz/smm/jgb