La población de vicuñas en áreas naturales protegidas de Perú crece 41,2 % en 2025
Lima, 15 ago (EFE).- La población de vicuñas en las áreas naturales protegidas de Perú creció un 41,2 % en 2025, al pasar de 28.856 ejemplares en 2024 a 40.738 el año pasado, un aumento que refleja «un contexto favorable» para la conservación de esta especie protegida, según el gobierno del país andino.
El Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (Sernanp), organismo adscrito al Ministerio del Ambiente, informó este sábado que este aumento fue registrado en el V Censo Nacional de Vicuñas.
La vicuña es el camélido suramericano más pequeño y silvestre, su mayor población se encuentra en los Andes peruanos por encima de los 3.200 metros y posee la fibra animal más fina del mundo.
El censo revela que la Reserva Nacional de Salinas y Aguada Blanca, en la región sureña de Arequipa, concentra la mayor población, con 36.219 vicuñas, equivalente al 88,9 % del total registrado en las áreas naturales protegidas.
Asimismo, la Reserva Nacional Pampa Galeras Bárbara D’Achille, en Ayacucho, también en el sur, es un espacio «emblemático y pionero» en la recuperación de este camélido en el país.
«La recuperación de la vicuña demuestra que la conservación puede generar resultados concretos cuando existe presencia del Estado y trabajo conjunto con las comunidades. Nuestro compromiso es proteger esta especie y su hábitat, promoviendo al mismo tiempo el aprovechamiento sostenible de su fibra para generar oportunidades de desarrollo en las zonas altoandinas», destacó el ministro del Ambiente, Vladimiro Huaroc.
En las áreas naturales protegidas, el Sernanp realiza el monitoreo de las vicuñas con participación de guardaparques, especialistas y comunidades locales, además de promover el manejo de pastizales y buenas prácticas para el aprovechamiento sostenible de su fibra.
Estas acciones se complementan con la instalación de microrrepresas con geomembrana y la ampliación de cochas (depósitos hídricos) para mejorar la disponibilidad de agua y pastos frente a sequías.
Además, el Sernanp refuerza la vigilancia sanitaria y la capacidad de respuesta para detectar y atender oportunamente los casos de sarna, una enfermedad de la que en 2025 se reportaron 92 vicuñas afectadas, que fueron atendidas en cercos sanitarios con tratamiento especializado, alimentación y monitoreo hasta su recuperación.
El organismo estatal agregó que durante los ‘chaccus’, una técnica ancestral incaica que consiste en rodear, capturar y esquilar vicuñas silvestres para obtener su fibra de manera sostenible, los guardaparques cumplen un rol clave en la detección temprana de casos, donde identifican a los animales afectados y coordinan su aislamiento, tratamiento y seguimiento.
Esta respuesta se complementa con la articulación del Sernanp con los gobiernos regionales, el Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (Serfor) y el Servicio Nacional de Sanidad Agraria (Senasa) para fortalecer los protocolos sanitarios y la atención en campo. EFE
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