La primera ministra de Trinidad y Tobago advierte ante amenazas: «Es paz o guerra total»
Puerto España, 31 ago (EFE).- La primera ministra de Trinidad y Tobago, Kamla Persad-Bissessar, marcó este lunes un punto de inflexión político en las celebraciones del Día de la Independencia declarando que, ante la crisis de seguridad y amenazas de bomba en el país, la respuesta es «paz o guerra total, no hay término medio».
En las conmemoraciones del aniversario de la independencia del país del Reino Unido en 1962, Persad-Bissessar prometió a sus simpatizantes del Congreso Nacional Unido (UNC, en inglés) que no permitirá que el partido sea «secuestrado por la mafia local de la droga».
«El liderazgo de nuestro partido jamás debe caer en manos de hombres y mujeres débiles; la habilidad y la diplomacia deben ir acompañadas de firmeza y determinación cuando sea necesario para defender a los miembros del UNC», añadió.
Su advertencia coincidió con el desfile del Día de la Independencia en Queen’s Park Savannah, en Puerto España, que se llevó a cabo a pesar de una serie de amenazas de bomba contra tribunales y oficinas gubernamentales en los días previos a las celebraciones.
Según explicó el comisionado de la Policía de Trinidad y Tobago, Allister Guevarro, las amenazas parecían haber sido coordinadas y tenían como objetivo causar disturbios y temor.
Guevarro detalló que el 19 de agosto hubo once amenazas en 40 minutos contra tribunales y un centro comercial, y que los días 22 y 28 recibieron nuevas amenazas contra oficinas gubernamentales, hoteles y misiones diplomáticas.
Aunque tras investigar cada denuncia no se encontraron explosivos ni dispositivos sospechosos, la Policía reforzó la seguridad durante el desfile militar y las celebraciones de esta jornada.
En respuesta a las amenazas, el ministro de Seguridad Nacional, Roger Alexander, se mostró el pasado sábado contundente: «Haremos todo lo que sea necesario y por todos los medios pertinentes para sofocar cualquier locura que intenten llevar a cabo», sostuvo.
Por otro lado, antes de las celebraciones, la primera ministra también hizo unas declaraciones controvertidas al afirmar que Trinidad y Tobago debe dejar de culpar al colonialismo británico por sus problemas actuales.
«Los británicos dejaron un país muy próspero y funcional en 1962. Después de 64 años, es hora de que maduremos y dejemos de culpar a nuestro pasado colonial de nuestros problemas para eludir la responsabilidad de las malas decisiones que tomamos después de la independencia y que han tenido consecuencias negativas para nosotros y nuestra nación», dijo Persad-Bissessar.
Mientras tanto, la presidenta de la República de Trinidad y Tobago, Christine Kangaloo, reconoció que el país enfrenta desafíos como la violencia, abogando por restablecer «la seguridad y el orden».
«La independencia nos dio la autoridad para determinar nuestro propio rumbo. Debemos ser sinceros con nosotros mismos, no todo es como quisiéramos», señaló.
A pesar del estado de emergencia vigente, las celebraciones se reanudaron con fuegos artificiales silenciosos y una exhibición de drones, después de que el año pasado el Gobierno cancelara el desfile y otros eventos debido a las amenazas a la seguridad, lo que provocó indignación pública. EFE
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