Las empresas de apuestas deportivas de Brasil piden al Supremo que suspenda la prohibición
São Paulo, 28 sep (EFE).- Las empresas de apuestas deportivas de Brasil presentaron este lunes un pedido ante la Corte Suprema para suspender la prohibición decretada la semana pasada por parte del presidente Luiz Inácio Lula da Silva.
El Instituto Brasileño del Juego Responsable (IBJR), la principal asociación del sector, argumenta en el pedido de carácter urgente que la medida puede provocar «efectos irreversibles» antes incluso de que sea analizada por el Congreso.
La asociación invoca principios legales como la libertad económica, la competencia y la seguridad jurídica y dice que la prohibición genera un «deterioro» en la confianza en el ambiente de negocios, ya que las empresas del sector realizaron inversiones, pagaron impuestos y contrataron personas.
«(La medida) frustra los derechos adquiridos de las operadoras que, de buena fe, creyeron en las promesas regulatorias del Estado», dice, en referencia a la ley de 2023 que dio permisos de cinco años a las empresas autorizadas.
El IBJR acusa, además, al Gobierno de actuar de forma «unilateral» y sin «criterio técnico», así como de quitarle atribuciones al Congreso en la definición de políticas públicas.
La medida, adoptada mediante un decreto provisional firmado el viernes, deberá ser analizada por el órgano legislativo, que dispone de un plazo de 120 días para aprobarla o rechazarla.
Lula ha vinculado las apuestas con el endeudamiento de las familias y ha defendido la necesidad de frenar una actividad que puede agravar los problemas financieros de los hogares.
«Es algo espeluznante; me recordó al comienzo del crack en este país. Las apuestas en línea son lo mismo, pero a un nivel muy superior porque son digitales y están al alcance de la mano», afirmó el mandatario tras firmar la medida.
El líder progresista anunció la prohibición a poco más de una semana de unas elecciones presidenciales en las que tiene como principal adversario al senador ultraderechista Flávio Bolsonaro, quien ha tachado la medida de «fraude electoral». EFE
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