León XIV, el papa que mejor conoce Perú, será el tercer pontífice en visitar el país
Lima, 5 ago (EFE).- León XIV se convertirá en noviembre en el tercer papa en viajar a Perú, tras las visitas de Juan Pablo II en la década de los años 80 y de Francisco en 2018, pero nunca antes un sumo pontífice había conocido el país andino como lo hace Robert Prevost, tras vivir más de dos décadas allí e incluso adoptar la nacionalidad peruana.
El portavoz vaticano, Matteo Bruni, informó este miércoles que el papa León XIV viajará del 6 al 17 de noviembre a Uruguay, Argentina y Perú, y en este último país, donde estará toda una semana (del 11 al 17), visitará Lima y Chiclayo, en la costa; Cusco, en la cordillera de los Andes; y Pucallpa, el la selva amazónica.
Nacido en Chicago (Estados Unidos), el papa León XIV regresará así a Perú, país del que tiene la nacionalidad desde 2015 y donde vivió por más de 20 años como misionero agustino y posteriormente como obispo de Chiclayo durante ocho años, antes de ser llamado por el papa Francisco al Vaticano para ocuparse del dicasterio para los obispos.
Juan Pablo II, «el papa charapa»
El primer papa en visitar Perú fue el polaco Juan Pablo II, que en 1985 protagonizó un periplo extenuante durante el que recorrió ocho ciudades del país en cinco días, incluida la convulsionada Ayacucho, el epicentro de las acciones terroristas del grupo subversivo Sendero Luminoso.
Durante el viaje, hubo una frase que quedó grabada en la memoria de los peruanos y que se escuchó en la amazónica Iquitos, donde se reunió con las comunidades indígenas y le dijo a sus habitantes que «el papa se siente charapa», el término coloquial con el que se denomina a los lugareños.
Wojtyla volvió al país en 1988, en este caso solo a Lima, para participar en el Congreso Eucarístico Mariano Bolivariano.
Esas visitas del papa viajero marcaron de manera indeleble a la feligresía católica, y a todos los peruanos, que hasta hoy recuerdan su lema de ‘Tottus Tuus’ (Todo tuyo) y los colores pontificios blanco y amarillo del Vaticano.
En mitad de las visitas de Juan Pablo II, en 1986, el entonces cardenal Joseph Ratzinger, luego Benedicto XVI, viajó a Perú para recibir un doctorado honoris causa de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP), también visitó los distritos limeños de Villa El Salvador y Villa María del Triunfo, recorrió el santuario de Santa Rosa y luego viajó a Cusco.
El cónclave indígena de Francisco
Tuvieron que pasar tres décadas hasta que un papa volviera al país andino, cuando en enero de 2018 llegó el papa Francisco, quien recorrió Lima, la norteña Trujillo y la amazónica Puerto Maldonado.
El momento más recordado fue su encuentro con los pueblos de la Amazonía en Puerto Maldonado, donde denunció el extractivismo y la explotación de los ecosistemas.
El primer papa latinoamericano (Jorge Mario Bergoglio era argentino) cerró su viaje con una misa multitudinaria en Lima, donde acudieron más de un millón de personas en la Base Aérea de las Palmas, el mismo lugar donde León XIV también celebrará una esperada masiva acción de gracias en noviembre.
El regreso del «papa peruano»
El «papa peruano» protagonizará el momento más emotivo de su viaje a Perú cuando se reencuentre con su querida diócesis de Chiclayo, donde regresará a varios lugares que marcaron su vida, como la Catedral de Chiclayo, el Santuario de Nuestra Señora de la Paz, la Universidad Católica Santo Toribio de Mogroviejo (USAT) y Zaña.
Las pampas de Parque Industrial de Reque, en las afuera de Chiclayo, de unos 700.000 habitantes, acogerán los actos más multitudinarios de León XIV en su antigua diócesis.
Luego irá también a Cusco, la antigua capital del imperio incaico, donde se ha evaluado la posibilidad de una misa campal en la explanada de la antigua fortaleza inca de Sacsayhuamán; así como a Pucallpa, la otra gran ciudad de la Amazonía peruana a la que le faltaba recibir a un papa. EFE
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