Los refugiados sirios retornados a su país tras la caída de Bachar Al Asad son ya 400.000
Ginebra, 11 abr (EFE).- Unos 400.000 refugiados (de casi siete millones) han retornado a Siria desde la caída en diciembre del régimen de Bachar al Asad y un millón de desplazados dentro del país han regresado a sus hogares, indicó este viernes la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR).
La organización prevé que en 2025 el total de retornados ascienda a 1,5 millones, aunque también advierte de que podría no alcanzarse esa cifra, o que incluso muchos de los que regresen podrían marcharse de nuevo, debido a los recortes en la financiación que para apoyar estos retornos sufre la propia ACNUR, que como muchas agencias humanitarias está afectada por la congelación de ayuda estadounidense.
«Los graves recortes en los fondos que ACNUR sufre están poniendo millones de vidas en riesgo, dado que en Siria todavía 16,7 millones de personas, aproximadamente el 90 % de la población, requieren algún tipo de asistencia humanitaria en el país», indicó la portavoz de la agencia Céline Schmitt.
Recordó que en el país unos 7,4 millones de sirios siguen desplazados internamente y afirmó que muchos de los que aún se encuentran en otros países podrían regresar al término del actual curso escolar de sus hijos: «Es un momento crítico para los retornos voluntarios y una ventana de oportunidad que no debe perderse», afirmó.
Schmitt indicó que, de los 575 millones de dólares que ACNUR estima necesarios para apoyar sus planes en Siria, este año la agencia solo ha recibido por ahora compromisos de donantes por valor de 71 millones.
Al mismo tiempo, «los recortes están impactando a nuestro personal, que va a reducirse un 30 % dentro de Siria, lo que afectará significativamente nuestra capacidad para dar apoyo crucial», advirtió.
Por otro lado, sin la adecuada financiación, ACNUR podría verse obligada a cerrar un 44 % de los centros comunitarios que apoya en el país antes de este verano, alertó la portavoz, quien habló a la prensa ante la ONU en Ginebra por videoconferencia desde Damasco. EFE
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