Migrante nicaragüense denuncia haber sufrido fracturas durante operativo de ICE en EE.UU.
Atlanta (EE.UU.), 9 sep (EFE).- Un inmigrante nicaragüense tuvo que ser hospitalizado e intervenido quirúrgicamente tras sufrir varias lesiones, incluidas fracturas, durante un operativo del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en la localidad de Lawrenceville (Georgia), según sus familiares.
La familia de Jeyner Méndez-Rosales aseguró a EFE que el hombre, de 37 años, recibió una golpiza por parte de los oficiales estadounidenses de ICE que lo perseguían, cuando comenzó a correr al verse sorprendido por ellos en la madrugada del 31 de agosto, cuando salía de su casa a trabajar.
Los oficiales supuestamente estaban ocultos detrás de unos matorrales afuera de su vivienda en la ciudad de Lawrenceville, a unos 50 kilómetros al noreste del centro de Atlanta, cuando aparecieron en la oscuridad para arrestarlo.
«Estamos exigiendo que nos expliquen qué pasó. Él tuvo el error de correr, porque estaban escondidos y salieron de sorpresa a las 4 de la mañana, no sabía si eran ladrones», relató un familiar de Méndez-Rosales, quien pidió que no se revelara su identidad por temor a represalias.
El nicaragüense sostiene que fue derribado con una patada y luego cuando estaba en el suelo, en medio del forcejeo, los agentes comenzaron a golpearlo, lo que resultó en la fractura de una costilla, uno de sus brazos -por lo que tuvo que ser intervenido- y uno de los dedos del pie, además de dislocarse uno de sus hombros y sufrir varios golpes en distintas partes del cuerpo.
Méndez-Rosales fue hospitalizado varias horas después de la detención tras quejarse de dolor y tuvo que ser sometido a una cirugía por una de las fracturas que sufrió, según dijeron sus allegados que lo pudieron ver brevemente en el Hospital Grady Memorial donde se estaba recuperando.
Un portavoz del Departamento de Seguridad Nacional (DHS, en inglés) confirmó que el migrante nicaragüense fue arrestado durante una operación de ICE en Lawrenceville en la que, afirma, intentó escapar, pero negó que fuera golpeado por los agentes durante la persecución.
«Méndez-Rosales intentó huir; en el proceso, tropezó con un escalón de cemento y se lesionó el hombro. No sufrió otras lesiones durante la detención», indicó un portavoz de DHS en una declaración enviada a los medios, que agrega que fue hospitalizado para recibir tratamiento tras quejarse de dolor en el hombro.
El nicaragüense permanecerá «bajo custodia de ICE a la espera de su expulsión», señaló el portavoz.
«Tiene golpes en las costillas, en el área del pubis, en el pie, además de las fracturas. Es ilógico que digan que fue una caída», expresó el familiar, que compartió varias fotografías y un video de Méndez encadenado en el hospital.
La familia de Méndez-Rosales asegura que no entiende la razón de su detención pues afirma que carece de antecedentes penales y que se encontraba viviendo legalmente en el país.
Mostraron fotografías de sus documentos, incluida la licencia de conducir de Georgia que está vigente hasta el 2029.
«Dicen ellos (ICE), que tiene una orden de deportación, a pesar de tener todo los papeles en regla. A él no se le informó, no estábamos enterados de eso, porque no le llegó ninguna carta o no recibió ningún tipo de notificación», afirma su familiar.
De acuerdo con el DHS, la Patrulla Fronteriza arrestó a Méndez-Rosales el 10 de diciembre de 2022, después de que ingresara ilegalmente al país cerca de El Paso, Texas.
Posteriormente, fue puesto en libertad por la administración del Gobierno de Joe Biden y el 15 de mayo, un juez de inmigración emitió una orden definitiva de expulsión en su contra después de que este no se presentara a su audiencia de inmigración, según indicó la agencia.
Mientras tanto, la familia del nicaragüense contratará a un abogado para pelear el caso porque considera injusta e indignante su detención. EFE
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