Oposición en Túnez exige la renuncia del presidente Kais Said ante «grave» crisis social
Túnez, 1 sep (EFE).- Partidos políticos y organizaciones sociales de Túnez exigieron este martes la renuncia del presidente del Gobierno, Kais Said, ante la «incapacidad» de hacer frente a la «grave» crisis social que atraviesa el país, acentuada durante el verano con cortes diarios de electricidad y la escasez de agua.
El partido Corriente Democrática manifestó, a través de un comunicado, que Said es «total y absolutamente responsable del colapso», por lo que le pidió reconocer su «fracaso en la gestión de la crisis» y su «incapacidad» para dirigir el país, y presente su renuncia «para dar paso a una transición que detenga esta grave deriva».
La formación instó a los ciudadanos a salir a protestar «pacífica y responsablemente» en señal de rechazo al «desprecio» del Gobierno por los derechos legítimos de los tunecinos y a la «amenaza directa a la paz social y a la dignidad».
En la misma línea, el Partido de los Trabajadores (PTT) destacó que «la ola de calor excepcional en curso expuso una vez más la incapacidad del régimen para asegurar los derechos mínimos» de la población y buscar soluciones a problemas «urgentes y crónicos».
«El país está marchando hacia el desastre con el apoyo de órganos sólidos, un puñado de familias influyentes y algunos países de la región y capitales occidentales que solo están centrados en sus intereses», agregó la formación política.
Recientemente, el expresidente Monzef Marzouki (2011-2014) llamó a la «desobediencia civil integral hasta la caída del régimen» y urgió a «organizar sentadas, manifestaciones y huelgas en todos los pueblos y ciudades del país».
Además, sugirió no pagar las facturas del agua y electricidad ni impuestos, ante la carencia de estos servicios, en medio de una ola de calor sin precedentes, con temperaturas de hasta 47 grados en la capital y 49 en el interior.
Asimismo, la ONG Foro Tunecino de Derechos Económicos y Sociales (FTDES) responsabilizó a las autoridades del «deterioro» de las condiciones de vida, acentuado por las «crecientes» interrupciones de suministro de servicios básicos y la escasez de agua embotellada en establecimientos comerciales.
El pasado 25 de julio, Día de la República, alrededor de 3.000 tunecinos salieron a la calle a reclamar «el definitivo e inevitable fin de siete años de pobreza, desempleo, marginación, represión y populismo del régimen».
Según diversas organizaciones, esa fecha «marcó el principio de una oleada imparable de protestas hasta ver la caída del Gobierno».
El 20 de agosto, otra actividad concentró a más de mil personas que reclamaron «el fin urgente» del mandato del Said e instaron a todo el pueblo tunecino a unirse a la lucha «para derrocar al presidente y restaurar la democracia». EFE
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