Países Bajos debate cómo será gobernada hasta las elecciones en plena tensión sobre Israel
Imane Rachidi
La Haya, 27 ago (EFE).- El Parlamento neerlandés debatirá este miércoles la frágil situación del Gobierno, que actúa en funciones y carece de equipo completo tras dimitir nueve ministros y secretarios de Estado por la falta de apoyo a medidas contra Israel, mientras la oposición propone un gabinete de “unidad nacional” de nueva formación hasta las elecciones del 29 de octubre.
Con esta crisis, el primer ministro, Dick Schoof, un alto funcionario sin afiliación política que aceptó encabezar el Ejecutivo por consenso el verano pasado, gobierna hoy apoyado únicamente por el liberal VVD y el agrarista BBB, que suman apenas 32 de los 150 escaños del Parlamento. Su gobierno fue investido en julio de 2024.
La crisis se precipitó el viernes, cuando el ministro de Exteriores, Caspar Veldkamp, dimitió al no conseguir apoyo suficiente para imponer sanciones a Israel por la ofensiva en Gaza y la ampliación de asentamientos en Cisjordania.
Poco después, todos los ministros y secretarios de Estado de su partido de centroderechas, Nieuw Sociaal Contract (NSC), presentaron su dimisión, dejando vacantes las carteras de Asuntos Sociales, Interior, Educación y Sanidad, así como las secretarías de Protección Jurídica, Impuestos, Prestaciones y Comercio Exterior.
Los ministerios han quedado repartidos de forma provisional entre los titulares que permanecen en el gabinete, aunque Schoof admitió que estos ajustes son “temporales” e “insostenibles a largo plazo”.
El VVD y el BBB quieren cubrir las carteras vacantes con sus propios políticos hasta los comicios, pero la oposición cuestiona la legitimidad de un gabinete en funciones con un respaldo parlamentario tan escaso para gestionar asuntos urgentes.
Ya en junio, el Ejecutivo de Schoof tuvo que reorganizarse tras la salida de los cinco ministros y cuatro secretarios de Estado del Partido de la Libertad (PVV), la derecha radical de Geert Wilders, que abandonó a sus socios alegando falta de avances en la política de asilo, y obligó así a convocar elecciones anticipadas.
Entonces quedaban tres partidos en el gobierno, con 51 escaños, y el Parlamento avaló que continuaran en funciones, pero la marcha del NSC ha reducido el apoyo a 32 escaños, lo que sitúa al Ejecutivo en una posición aún más precaria.
Unidad nacional
En este contexto, el líder progresista de D66, Rob Jetten, pidió la formación de un “gabinete de unidad nacional”, encabezado por Schoof e integrado por administradores experimentados de distintos partidos, para garantizar la estabilidad hasta la formación de un nuevo Ejecutivo tras las elecciones. “Estamos ante una crisis constitucional”, advirtió en declaraciones al diario neerlandés De Telegraaf.
Jetten subrayó que es “muy poco sensato” que VVD y BBB intenten ocupar en solitario los cargos dejados por el NSC. “Se apoyan en tan pocos escaños que carecen de legitimidad para dirigir el país. La gente está cansada de las disputas; necesita estabilidad”, insistió.
Otros grupos de la oposición también critican que los partidos de la coalición no hayan sabido mantenerse unidos hasta octubre y reclaman que el debate político no eclipse la situación en Gaza, origen de la última ruptura del gabinete.
Mientras una mayoría de diputados exige mantener la presión sobre Hamás y respalda la destrucción “total” del grupo en Gaza, las propuestas del NSC y de la oposición para reconocer al Estado palestino, boicotear productos de los asentamientos o prohibir la compra de armas a Israel fueron rechazadas en la votación celebrada tras la dimisión de Veldkamp.
El ya exministro también defendía en la Unión Europea medidas comunitarias, como suspender la parte comercial del acuerdo de asociación con Israel y aumentar la presión sobre el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, sobre el que pesa una orden de arresto de la Corte Penal Internacional (CPI) por crímenes de guerra y de lesa humanidad en Gaza, para permitir el acceso de ayuda humanitaria y detener una ofensiva que, según cifras palestinas, ha causado más de 62.000 muertos en la Franja, incluidos más de 18.000 niños.
La sesión de este miércoles será decisiva para marcar el rumbo político de los Países Bajos en las próximas semanas. Los diputados deberán decidir si el país sigue gobernado por un gabinete en funciones debilitado, o si se abre paso un Ejecutivo más amplio de unidad nacional hasta la formación del próximo gobierno tras las elecciones, lo que puede llevar meses después.
A modo de comparación: desde las elecciones del 22 de noviembre de 2023, hasta la toma de posesión del gobierno que ahora lidera Schoof pasaron más de 7 meses (unos 220 días), uno de los procesos de formaciones de gobierno más largos de la historia política neerlandesa, y, en base a las encuestas, nada indica que la negociación del futuro gabinete vaya a ser más fácil. EFE
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