Pena de 17 años de cárcel a un belga por intentar matar al supuesto abusador de su ahijado
Bruselas, 20 ago (EFE).- Un hombre fue declarado culpable de intento de homicidio este jueves por un tribunal de Namur (sur de Bélgica) y condenado a 17 años de prisión por haber agredido y herido gravemente a su vecino al sospechar que había abusado sexualmente de su ahijado.
El tribunal correccional de la ciudad valona emitió hoy este veredicto contra Grégory Lenoci por los hechos acaecidos el 24 de julio de 2025 en la localidad de Jambes, en un caso que ha tenido un gran impacto mediático y social en Bélgica.
En la citada fecha, Lenoci invitó a su domicilio a su vecino, identificado como Marc P., para pedirle explicaciones sobre los supuestos abusos a los que habría sometido a su ahijado, entonces de 6 años.
Durante el encuentro el procesado propinó una brutal paliza a su vecino, quien sufrió severos daños cerebrales y se encuentra desde entonces en estado vegetativo, y subió a las redes sociales vídeos de la agresión.
Lenoci organizó ese encuentro debido a sus sospechas sobre los hipotéticos abusos basadas en el relato del menor, quien había acudido unos días antes a casa del vecino supuestamente para jugar a videojuegos con otros niños, aunque el condenado lo halló a solas con Marc P. cuando fue a recogerlo, según su propio relato.
Según la defensa del condenado, que reclamaba su absolución, este actuó arrastrado por una «fuerza irresistible» tras las revelaciones del supuesto abusador y el testimonio de su ahijado, una tesis que no fue aceptada por el tribunal.
En su sentencia, la instancia local concluyó que el condenado actuó de forma premeditada con la intención de matar a Marc P., ya que planeó con antelación la cita con su vecino y pese a haber acudido también días antes a la policía a denunciar los supuestos abusos.
También se tuvo en cuenta la «extrema violencia» de la agresión, y se valoraron las declaraciones realizadas por Lenoci antes y después de los acontecimientos, incluyendo las imágenes que difundió, así como antecedentes penales del condenado y su reincidencia en varios delitos.
Tras el veredicto, medio centenar de personas se congregaron frente al tribunal de Namur con pancartas de apoyo al condenado, mientras que en la sala de audiencias parte del público presente acogió la sentencia con gritos en contra, según recogen los medios locales. EFE
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