Recuperan 6 cadáveres de la mina ilegal en Sudáfrica donde permanecen cientos de mineros
Johannesburgo, 5 dic (EFE).- La Policía sudafricana informó este jueves sobre la recuperación de seis cadáveres de la mina de oro abandonada en la localidad de Stilfontein (noroeste) donde se cree que cientos de mineros ilegales permanecen bajo tierra desde hace semanas si bien no detalló los motivos de su muerte.
«En las últimas 24 horas, se han recuperado seis cadáveres de Stilfontein (…) La pérdida de vidas es lamentable y pone de manifiesto las peligrosas e inseguras condiciones en las que operan estos mineros ilegales», declaró a la prensa el comisario general de la Policía Nacional, Fannie Masemola, desde la citada localidad, en la provincia Noroeste del país, según un comunicado.
El comisario no ofreció más detalles sobre las condiciones en que murieron los fallecidos y señaló que habría que esperar a la autopsia, después de que otro cuerpo fuera ya recuperado el pasado noviembre.
Desde mediados de octubre, la Policía había bloqueado el suministro de agua y comida para los mineros que permanecían bajo tierra en los diferentes pozos mineros de Stilfontein, con la intención de «ahuyentarlos» y detenerlos, según declaró en noviembre la ministra de la Presidencia, Khumbudzo Ntshavheni.
Sin embargo, frente a la presión de activistas por los derechos humanos y después de que el Tribunal Superior de Pretoria, la capital, ordenó levantar el bloqueo el pasado día 2, Masemola confirmó este jueves la reanudación de los suministros.
Masemola destacó que la Policía todavía «cree firmemente» que proporcionar esos productos a los mineros solo alentará la continuación de las actividades mineras ilegales en la zona pero afirmó que las fuerzas de seguridad están cumpliendo con la orden judicial de todos modos.
«Ahora, se suministrarán alimentos y agua de lunes a viernes entre las 08.00 y las 16.00 hora local (06.00 y 14.00 GMT)- No se bajará comida los fines de semana», detalló Masemola, al añadir que «ya no se permitirá bajar sustancias peligrosas como parafina, gas y gasóleo para los mineros ilegales».
«Nos mantenemos firmes y en apoyo de nuestras operaciones en Stilfontein y seguimos sosteniendo que no es seguro para ningún ser humano estar bajo tierra en esos pozos mineros en desuso», agregó.
Según el comisario, la mina de Stilfontein tiene dos kilómetros de profundidad, lo que hace que cualquier operación de rescate resulte complicada y de alto riesgo.
«La responsabilidad que conlleva también es un factor importante. La Policía no es experta y, por lo tanto, no puede liderar esta operación de rescate», destacó Masemola.
Así, según el comisario, «la mina debe contratar servicios para llevar a cabo la operación de rescate, algo que comporta gastos».
De acuerdo con los últimos datos de la Policía, han subido a la superficie en la zona de Stilfontein desde el pasado mes de agosto más de 1.300 mineros ilegales, incluyendo 919 mozambiqueños, 382 zimbabuenses, 65 lesotenses y 13 sudafricanos.
Entre ellos, se encuentran al menos 14 niños.
Los mineros ilegales llevan semanas en las profundidades de la mina y no se tiene certeza sobre las circunstancias en las que se encuentran aquellos que permanecen todavía bajo tierra.
Según un voluntario que entró en el pozo, algunos están en muy malas condiciones y necesitan urgentemente atención médica, mientras los que han salido a la superficie han revelado que hombres armados los retienen bajo tierra y se quedan con la comida.
Estos movimientos se desarrollan en el marco de la operación policial bautizada como Vala Umgodi (‘Cerrar la mina’, en lengua zulú), puesta en marcha en diciembre de 2023 para atajar la minería ilegal en el país y que ha propiciado la detención de más de 13.690 sospechosos en siete provincias.
Esta práctica abunda en Sudáfrica con mineros conocidos localmente como ‘zama-zamas’ (expresión coloquial en zulú que significa ‘arriesgarse’ o ‘intentarlo de nuevo’), que trabajan en numerosas explotaciones en desuso y abandonadas, sobre todo en la zona de la ciudad de Johannesburgo y alrededores.
Además de los riesgos que conlleva, la minería ilegal hace mella en la economía sudafricana y supone enormes pérdidas de ingresos tanto para el Gobierno como para la industria minera del país. EFE
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