Rumanía planteará a la UE que retrasará la descarbonización debido a la crisis energética
Viena, 5 ago (EFE).- Rumanía comunicará a la Unión Europea (UE) que retrasará el cierre de sus plantas de carbón debido a la crisis causada por la sequía y el bajo nivel del río Danubio, que ha obligado a desconectar un reactor de su única central nuclear.
Según informa el portal informativo Digi, el Gobierno rumano explicará a la Comisión Europea y a la presidencia de la UE las razones por las que el Parlamento ha aprobado este miércoles la ley sobre la descarbonización del sector energético con una enmienda que no se había previsto inicialmente.
La normativa fue votada por una amplia mayoría de diputados a pesar de que el presidente del país, Nicusor Dan, ha advertido de que no la promulgará porque puede significar la pérdida de miles de millones de euros en fondos europeos.
Tras su enmienda, la nueva ley afirma que la eliminación gradual de las centrales eléctricas de lignito y carbón solo será posible tras la construcción y puesta en marcha de nuevas instalaciones de generación de energía.
Con ello, el país balcánico, uno de los más pobres de la UE, no cumplirá con el compromiso adquirido con sus socios comunitarios de desmantelar definitivamente 710 megavatios (MW) de capacidad de generación energética a partir del carbón antes del próximo día 31, según un documento oficial al que ha tenido acceso EFE.
Actualmente, la capacidad instalada de las centrales eléctricas de carbón rumanas se sitúa en un total de 1.620 MW, menos de la mitad de los 3.469 MW que tenía en 2021.
El primer ministro rumano, Ilie Bolojan, admitió que la enmienda afecta a los compromisos adquiridos por su país en el marco del Plan Nacional de Recuperación y Resiliencia (PNRR) financiado por Bruselas, pero consideró posible volver a negociar el calendario de la descarbonización sin que se bloqueen los próximos pagos de ese fondo, estimados en unos 5.000 millones de euros, indica Digi24.
La enmienda fue impulsada por el Partido Socialdemócrata (PSD) con el argumento de que la crisis energética que vive este verano el país se extiende a una amplia región del sureste europeo, donde también Hungría ha tenido que apagar reactores que necesitan el agua del Danubio para su refrigeración.
Rumanía desconectó la semana pasada uno de los dos reactores de la central de Cernavoda, su única planta nuclear, que habitualmente produce el 20 % de la energía consumida en el país de 19 millones de habitantes.
Mediante complejas obras de ingeniería, el ejército intenta estos días elevar el nivel del agua en la zona de captación de Cernavoda con el fin de mantener en funcionamiento el segundo reactor. EFE
asp-wr/icn