Sugieren intervención militar ante «violencia extrema» en la región más poblada de Bolivia
La Paz, 5 ago (EFE).- La Gobernación de Santa Cruz (este), la región más poblada de Bolivia, sugirió este miércoles al Gobierno de Rodrigo Paz que aplique una «intervención militar conjunta» ante una «ola de violencia extrema» que se vive en ese departamento tras varios asesinatos, emboscadas a policías y una reciente fuga de presos.
El secretario de Seguridad Ciudadana de la Gobernación de Santa Cruz, Jorge Santistevan, dijo a los medios que estos recientes hechos «revelan la presencia de organizaciones criminales con altas capacidades que están por encima de las fuerzas del orden y del propio Estado».
«Es nuestro deber convocar y recomendar al Gobierno nacional que ante la vigencia del Estado de excepción aplique (…) la inmediata intervención militar conjunta, el apoyo a las fuerzas del orden para contrarrestar y desarticular, si fuera necesario, a grupos criminales de gran escala», sostuvo Santistevan.
Además, pidió que el Gobierno nacional autorice que la fuerza militar «haga uso de sus armas de reglamento exenta de responsabilidad penal para una intervención eficaz y no así decorativa o disimulada».
Para Santistevan, estos hechos «no son aislados» y no comprometen solamente «a una población o al departamento de Santa Cruz, sino son acciones que comprometen» a todo el país.
El pedido se da horas después del asesinato de un ciudadano extranjero en pleno centro de la ciudad de Santa Cruz, a quien dos presuntos sicarios le dispararon varias veces, según medios locales.
Más temprano dos reclusos brasileños escaparon de la cárcel de Palmasola, la más poblada y considerada la más conflictiva del país, situada en Santa Cruz, aprovechando un corte de luz en uno de los pabellones.
La Policía publicó en sus redes sociales los retratos de Alex Heleno Da Silva, detenido por asesinato, y Junior Da Silva Fernando, quien cumplía reclusión por una acusación de supuesto tráfico de armas, y activó un plan de «búsqueda y recaptura».
El fin de semana un ciudadano brasileño también fue asesinado a tiros en el municipio de San Ignacio de Velasco, en Santa Cruz, y la Policía presume que fue un ajuste de cuentas.
A estos hechos se suma el asesinato de cuatro personas por parte de un grupo de sicarios que el miércoles ingresó a una hacienda en la población de San Matías, fronteriza con Brasil.
Un día después, un grupo de personas armadas emboscó a agentes de inteligencia que se dirigían a San Matías a investigar el suceso en la hacienda. Uno de los policías fue acribillado y los atacantes se llevaron su cuerpo para después abandonarlo en una pista clandestina.
El Gobierno de Paz aseguró que los sucesos en San Matías están vinculados con las organizaciones criminales brasileñas Primer Comando de la Capital (PCC) y Comando Vermelho (CV), que sostienen una disputa por las rutas del narcotráfico en la frontera de Bolivia con Brasil, lo que generó una ola de violencia en esa zona.
El Ministerio de Gobierno (Interior) anunció que la Policía Federal de Brasil abrirá próximamente una oficina permanente en Bolivia para reforzar la lucha contra las organizaciones criminales y facilitar el intercambio de información.
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