Tailandia recibirá a 5.000 militares de EE.UU. que regresan a su país desde Oriente Medio
Bangkok, 1 sep (EFE).- Hoteles, bares y restaurantes de la turística ciudad costera de Pattaya, afamada por su desenfrenado ocio nocturno, ultiman este martes los preparativos para recibir a unos 5.000 militares estadounidenses que estuvieron desplegados más de seis meses en Oriente Medio, en una escala de regreso a su país que previsiblemente dejará millones de dólares en Tailandia.
Está previsto que el portaaviones USS Abraham Lincoln, cuyos tripulantes han pasado 200 días en zona de combate, y un barco escolta echen amarras el miércoles en el puerto de Laem Chabang, a unos 25 kilómetros de Pattaya, situada al sureste de la capitalina Bangkok.
El portavoz del ministerio tailandés de Defensa, Surasan Kongsiri, precisó la semana pasada ante los medios que los marines estadounidenses harán una parada de «descanso y recreación» que se alargará hasta el domingo, antes de continuar con su viaje de vuelta a EE.UU., a donde se espera que lleguen a mediados de septiembre.
«Cuando supimos que vendrían marines estadounidenses, todos nos emocionamos pensando que ayudarían a estimular la economía durante nuestra temporada baja», declaró a EFE Lisa Hamilton, presidenta de la Asociación de Entretenimiento y Turismo de Pattaya.
Ante la afluencia del personal estadounidense, las autoridades de la urbe han coordinado protocolos para «asegurar el bienestar de los militares» y prevenir conflictos que puedan surgir con otros turistas, dijo a EFE el alcalde, Poramet Ngampichet, quien estima que los marines pueden dejar unos 100 millones de bat (más de 3 millones de dólares) en los establecimientos de la ciudad durante la parada.
200 días en zona de combate
El USS Abraham Lincoln zarpó el pasado noviembre desde la ciudad estadounidense de San Diego y fue desplegado a finales de enero en aguas del golfo Pérsico, según la Marina estadounidense, en medio del aumento de tensiones entre Estados Unidos e Irán.
Durante la guerra iniciada el 28 de febrero, y que continúa seis meses después, los marines del Lincoln ejecutaron misiones de patrulla, bloqueo y operaciones aéreas, de acuerdo con el Pentágono.
A mediados de agosto y tras 266 días de operaciones, la Marina de EE.UU. dio permiso al portaaviones para «regresar a casa».
El secretario de la Marina, Hung Cao, confirmó que durante la misión se registraron «un pequeño número de casos de (problemas de) salud mental», si bien remarcó que nadie perdió la vida durante el despliegue, en medio de informaciones -a las que la Casa Blanca quitó peso este agosto- que cuestionaban las condiciones a bordo.
Al calor de la guerra de Vietnam
Otrora una tranquila aldea de pescadores, Pattaya aceleró su desarrollo en la década de los 60 a raíz de la llegada de soldados estadounidenses a la cercana base aérea de U-Tapao y bases navales, en pleno auge de la guerra de Vietnam.
La región se convirtió en uno de los principales lugares de reposo para las tropas norteamericanas. Al amparo de la guerra floreció un ramillete de negocios, muchos vinculados al ocio nocturno, que transformaron radicalmente el paisaje local.
Tras el repliegue de las fuerzas de EE.UU. en los años 70, la ciudad, lejos de decaer, aprovechó la infraestructura creada para reconvertirse en uno de los centros pioneros del turismo de masas en el Sudeste Asiático.
En los últimos años, Pattaya, con uno de los distritos rojos más grandes de Asia, ha tratado de desprenderse de la etiqueta de turismo sexual con el objetivo de atraer a familias y a visitantes pudientes. EFE
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