Tres sectores advierten que están «al borde de la quiebra» por conflictividad en Bolivia
La Paz, 1 nov (EFE).- Productores agropecuarios, transportistas y comerciantes del oriente de Bolivia afirmaron este viernes que están «al borde de la quiebra» debido a la conflictividad que se vive en el país y con la «estocada final» que genera el bloqueo de carreteras que efectúan desde hace 19 días los afines al expresidente Evo Morales (2006-2019).
«Ya no podemos sostener más la crisis económica a la que nos ha llevado el actual Gobierno, la falta de divisas, falta de diésel y el incremento en los costos de producción nos tienen al borde de la quiebra, sumado a esto para dar con la estocada final, llegan los bloqueos», señala un comunicado difundido en sus redes sociales.
Este viernes centenares de policías y militares comenzaron a desbloquear la carretera de Parotani, en la región central de Cochabamba, uno de los principales puntos de bloqueo de los seguidores de Morales, quienes ejercen la medida de presión desde hace 19 días en defensa del expresidente ante una posible orden de captura en su contra.
Este escenario de conflictividad se suma a la situación que vive Bolivia desde hace meses con la falta de liquidez del dólar, la escasez de combustible, el incremento de los alimentos de primera necesidad, entre otros.
«Estos tres grandes sectores representan a miles de familias bolivianas que todos los días ven disminuir el poder adquisitivo de sus ingresos y cómo nuestras fuentes de trabajo se diluyen en la incertidumbre», dice el comunicado.
Los representantes de la Cámara Boliviana del Oriente (CAO), de la cámara de Transporte del Oriente y de los comerciantes, conocidos en Bolivia como gremialistas denunciaron que «el cálculo político individual nos está haciendo perder estos recursos valiosos que podrían forjar un futuro promisorio para nuestra sociedad».
Hicieron un llamamiento a sus afiliados para que a partir de hoy los tres sectores trabajen de forma conjunta para dar «un cambio de rumbo hacia un nuevo futuro».
«Llegó la hora de decir ‘basta’ de que las normas se cumplan solo para algunos, mientras otros se dedican a destruir el país», reclaman los tres sectores del oriente boliviano.
Policía y militares llevan más de siete horas en tareas para levantar los bloqueos en Parotani con gases lacrimógenos, donde los seguidores de Morales se resisten con el uso de dinamita y piedras.
El miércoles, el presidente Luis Arce le dio un ultimátum a Morales y a sus leales para que liberaran el paso en la región central del país.
En una carta abierta, Morales dijo hoy a Arce que «nadie hubiera imaginado que los últimos meses de su gestión serían tan oscuros y lamentables», y lo comparó con la expresidenta interina Jeanine Áñez (2019-2020) por el uso de la violencia en su contra, y a la que acusa de haberle dado un «golpe de Estado» en 2019.
Morales se encuentra atrincherado en el Trópico de Cochabamba, en la provincia del Chapare, desde hace 19 días ante la posibilidad de que emitan una orden de captura en su contra por los procesos de trata de personas y estupro.
La crisis en el país se da en medio de una pugna entre Arce y Morales por el control del oficialista Movimiento al Socialismo (MAS) y el Ejecutivo boliviano. EFE
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