Una enfermera india podría ser ejecutada en Yemen por el asesinato de un yemení
Nueva Delhi, 9 jul (EFE).- La enfermera india Nimisha Priya, originaria del estado sureño de Kerala, podría ser ejecutada en Yemen el próximo 16 de julio tras ser condenada a muerte por el asesinato de un ciudadano yemení en 2017, según recogen medios locales.
Priya fue hallada culpable de haber causado la muerte de Talal Abdo Mehdi, su socio en una clínica médica en Saná, tras inyectarle una combinación de sedantes con el supuesto objetivo de recuperar su pasaporte, que él presuntamente retenía.
El cuerpo fue hallado desmembrado en un tanque de agua en 2017.
Un tribunal penal la condenó a muerte en 2020. La pena fue ratificada por el Consejo Judicial Supremo de Yemen en noviembre de 2023 y, posteriormente, el presidente del Consejo de los rebeldes hutíes, Mahdi al-Mashat, aprobó su ejecución.
El sistema judicial islámico de Yemen, conocido como sharía, le ofrece un último rayo de esperanza: conseguir el indulto de la familia de la víctima a cambio de una compensación económica, conocida como «diya» o «dinero de sangre».
No obstante, los abogados de la acusada señalaron que los familiares del fallecido han rechazado todas las propuestas presentadas hasta ahora, según recoge el canal indio NDTV.
Según esta misma fuente, el Ministerio de Asuntos Exteriores de la India afirmó que sigue el caso «de cerca» y que está proporcionando «toda la asistencia consular posible», aunque subrayó que se trata de un proceso judicial «en un país soberano con su propio sistema legal».
Varias organizaciones sociales han pedido al Gobierno indio intensificar los esfuerzos diplomáticos para detener la ejecución y facilitar una posible reconciliación con la familia de la víctima.
De acuerdo con la defensa, las autoridades penitenciarias han comunicado de forma verbal que la ejecución, mediante ahorcamiento, está prevista para el martes 16, aunque no se ha emitido aún una notificación oficial.
Priya trabajaba como enfermera en Yemen y fue detenida en 2017. Desde entonces permanece recluida en una prisión de Saná, la capital del país. EFE
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